La película se introduce en la intimidad de una serie de parejas (cinco en total) que están esperando tener un niño. Está basado en el bestseller del mismo título escrito por Heidi Murkoff, el primero de una serie que elevaría a la categoría de celebrity a su autora, una especie de guía sobre qué esperar cuando se va a ser padres y considerada la bíblia del embarazo.
Las chicas en estado de buena esperanza son: Cameron Díaz ('Algo pasa con Mary'), Jennifer Lopez ('Un romance muy peligroso'), Brooklyn Decker ('Sígueme el rollo'), Anna Kendrick ('Up In the Air') y Elizabeth Banks ('Los próximos tres días').
Cada uno de ellas tendrá que renunciar a aquellas cosas que les gustaba hacer, así como a afrontar los nuevos retos que supone la maternidad. El personaje de Cameron Diaz, una adicta al fitness, tendrá que asumir que no puede seguir siendo la reina del aerobic a partir de que descubre que está embarazada.
'Qués esperar cuando estás esperando' está dirigida por Kirk Jones ('La niñera mágica') y cuenta con un reparto espectacular, en el que también encontramos a los chicos Dennis Quaid ('El día de mañana'), Chris Rock ('Hora punta'), Chace Crawford ('Twelve') y Rodrigo Santoro ('300').
Título: Qué esperar cuando estás esperando
Título original: What to Expect When You're Expecting
Reparto:Elizabeth Banks, Anna Kendrick, Cameron Diaz, Genesis Rodriguez, Jennifer Lopez, Dennis Quaid, Brooklyn Decker, Rebel Wilson, Rodrigo Santoro, Chace Crawford, Chris Rock, Megan Mullally, Joe Manganiello, Rhoda Griffis, Thomas Lennon, Matthew Morrison, Wendi McLendon-Covey, Rob Huebel, Sharon Morris, Ben Falcone, Katie Kneeland, Cheryl Cole, Kim Fields, Steve Coulter, Jeff Chase, Amir Talai, Jessie Ward, Mimi Gianopulos, Maria Howell, Wilbur Fitzgerald, Taylor Kowalski, Scott Poythress, Michael H. Cole, Jesse Burch, Tabatha Minchew, Yvette Tucker, Eric Mendenhall, Sharon Gee, Cabrenna H Burks, Ryan DiLello, Max DiNatale, Richard Mitchell
Guión: Heather Hach, Shauna Cross
Distribuidora:Universal Pictures
Productora: Phoenix Pictures, Alcon Entertainment, Lionsgate, What to Expect Productions
Casting: Christopher Gonzalez Deborah Aquila Kimberly Helms Stewart Mary Tricia Wood Rafael Fleming, Zacharias Foppe
Coproducción: Douglas McKay
Departamento artístico: Ann Stacy, Beth Morris, Brent Rice, Cameron Beasley, Daphne Hayes, Dwight Benjamin-Creel, Erin Santini, Hank Curtis, Jennifer Hutchins, Jessica Jackson, Jessica Jackson, Jessica Lang, Joey Sisson, John Greaves, Johnny Land, Jonathan R. Hodges, Julie Hardin, Katrina Rice, Konrad Lewis, Mark Larkin, Michael Gowen, Miles Logan, Monika van Schellenbeck, Nelson Hagood, Paige Adair, Rob Hamby, Ryan Kutch, Sandi Cook, Sean Ryan Jennings, Seth Gardner, Susan Neal, Trent Hevener
Departamento de transportes: Arthur C. Chesser, Dale Combs, Matt Neel, Randy Southerland, Thomas Van Schaick, Timothy Stephens
Departamento editorial: Carrie Puchkoff, Danielle El-Hendi, Jeff Mack, Justin Powell, Kent Pritchett, Kimi Rosenthal, Laura Holeman, Michael L. Sale
Departamento musical: Andrew Dorfman, James T. Sale, John Houlihan, John Kurlander, P.J. Bloom
Dirección: Kirk Jones
Dirección artística: James F. Truesdale
Diseño de producción: Andrew Laws
Efectos especiales: David Fletcher, Jeremy Farlow, Matthew Scurry, Scott Willis, Thomas Kittle
Efectos visuales: Alexander Lee, Andy Mower, August Coleman, Chris LeDoux, Julia Gaudette, Mark Wright, Mathias Frodin, Michael Delorenzo Jr., Rick Ravenell, Sarah McGrail
Fotografía: Xavier Pérez Grobet
Libro original: Heidi Murkoff
Maquillaje: Betty Lou Skinner, Cindy J. Williams, Clinton Wayne, Duane Saylor, Jennifer Santiago, Lawrence Davis, Leigh Ann Yandle, Margie Latinopoulos, Matthew W. Mungle, Richard Boggs, Tracy Ewell
Montaje: Michael Berenbaum
Producción ejecutiva: Alan Nevins, Erik Murkoff, Heidi Murkoff, Mark Bakshi
Sonido: Bobbi Banks, Chris Durfy, David A. Whittaker, Jason C. Lewis, Matt Robinson, Michael D. Wilhoit, Michael Miller, Peter Staubli
Vestuario: Charlene Amateau, Dustin Angus, Ellen Semones, Erinn Knight, Heather Sease, Jill Rakovitis, Jim Alan Cook Karen Patch Kendra L. Patterson, Lindsey Kear, Nancy Jarzynko, Page Bondurant, Sherrie Peterson
Adaptación cinematográfica sobre el best-seller sobre el embarazo de título homónimo, la película describe los temores, inquietudes y preocupaciones de cuatro mujeres que están a punto de dar a luz o de ser madres. Las relaciones con sus parejas o sus problemas con el embarazo son algunos de los asuntos que se tratan en esta película coral en tono de comedia.
“El dictador” nos cuenta la historia de un dictador que
hace todo lo posible para que la democracia no llegue a su país. Sacha Baron
Cohen se mete ahora en la autocrática piel del almirante general Haffaz Aladeen.
Rico en petróleo y bastante aislado, el estado norteafricano de Wadiya lleva
siendo gobernado por el vehementemente antioccidental Aladeen desde que éste
tenía seis años, cuando fue nombrado líder supremo tras la desafortunada muerte
de su padre, muerto por desgracia en un accidente de caza, alcanzado por 97
balas y una granada de mano.
Desde que accedió al poder absoluto, el consejero de más confianza de
Aladeen es su tío Tamir (Ben Kingsley), quien ejerce de jefe de la policía
secreta, jefe de seguridad y proveedor de mujeres. Por desgracia para Aladeen y
sus consejeros, el muy vilipendiado Occidente ha comenzado a meter las narices
en los asuntos de Wadiya, y las Naciones Unidas han sancionado repetidas veces
al país en la última década, pero el dictador no va a consentir que un inspector
del Consejo de Seguridad entre en sus instalaciones secretas de armamento (¿es
que acaso no saben lo que quiere decir “secreto”?).
Pero después de que un intento de asesinarle le cueste la vida a otro de
los acólitos del líder supremo, Tamir convence a Aladeen de que vaya a Nueva
York a solucionar la cuestión de las Naciones Unidas. Y así, el general Aladeen,
Tamir y su séquito llegan a Nueva York, donde no son muy bien recibidos, pues la
ciudad está repleta de exiliados de Wadiya cuyo mayor deseo es ver a su país
libre del despótico régimen de Aladeen. Pero en la tierra de la libertad, a
Aladeen le esperan muchas más cosas que unos cuantos expatriados furiosos y
algunas sanciones indeseadas (¡e injustificadas!).
Notas de Producción:
Inspirada en la novela y best-seller 'Zabibah and The
King', de Saddam Hussein.
Título: El dictador
Título original: The Dictator
Dirección: Rene Fontaine
Guión: Alec Berg, David Mandel, Jeff Schaffer, Sacha Baron Cohen
País: Estados Unidos
Año: 2012
Duración: 83 min.
Género: Comedia
Reparto:Sacha Baron Cohen, Megan Fox, Ben Kingsley, Anna Faris, John C. Reilly, B.J. Novak, Kevin Corrigan, Jim Piddock, J.B. Smoove, Sylwia Wardaszka, Danielle Burgio, Aasif Mandvi, Bobby Lee, Jason Mantzoukas, Joanna Moskwa, Fred Melamed, Natasha Ononogbo, Jenny L. Saldaña, Tracey Ruggiero, Anthony Mangano, Adeel Akhtar, Rock Kohli, Chris Gethard, Peter Conboy, Sean T. Krishnan, Jaiden Kaine, Jeff Grossman, Eliyas Qureshi, Moe Hindi, Mohamed Alshami, Andrew Rogers, Loukas Papas, Ross Ryman, Jasmine Hope Bloch, Niyi Oni, Daniel Burress, Tony Joe, Jeevan D'Souza, Anton Obeid, Mahmoud Atry, Tony von Halle, Larry Gevirtz, Mark Campbell
Guión: Alec Berg, David Mandel, Jeff Schaffer, Sacha Baron Cohen
Web: www.republicofwadiya.com
Distribuidora:Paramount Pictures
Productora: Kanzaman, Four by Two Films, KanZaman Services
Presupuesto: 65.000.000,00 $
Casting: Jennifer Ensworth, Jennifer Sabel, Veronika Daddona
Coproducción: Todd Schulman
Departamento artístico: Alex King, Caswell Cooke, Charles T. Gray, Daniel Geary, Diane Rich, Don O'Reilly, Eric Fehlberg, Erica Hohf, Fante Zamora, Gill Friedman II, Hinju Kim, Holly Watson, J. Todd Anderson, Jeffrey D. McDonald, Jessica Panuccio, Joe Moemario Martin, John Pollard, Jon Nussbaum, Jonathan Graham, Jorge Noguerales, Julien Pougnier, Kyle Salvatore, Maddy Lederman, Martin Lasowitz, Melissa Kyle, Michael Lee Nirenberg, Nate Nussbaum, Nick Miller, Nithya Shrinivasan, Orey Graham, Oscar Troitiño, Richard Bryan Douglas, Rodney Sterbenz, Ryan Heck, Ted Altman, Timothy Metzger
Departamento de transportes: Cain Lee, Diego Rodriguez Lobalzo, Filippo Del Bello, Henry Dray, Octav Tudor, Reyes Romero
Departamento editorial: Anthony Raffaele, Chad Schermerhorn, Chris Talson, Greg Hollander, Loretta Wallace, Marika D. Litz, Phillip Dawe, Seth Weinman, Timothy Donovan
Departamento musical: Jasper Randall, Richard Henderson
Dirección: Rene Fontaine
Dirección artística: Carlos Bodelón, Carlos Menéndez, Greg Berry, Julian Laverdiere, Marco Trentini
Diseño de producción: Victor Kempster
Efectos especiales: Andrew Mortelliti, César Abades, Drew Jiritano, Fred Buchholz, Joaquin Vergara, Lee Romaire, Reggie Rizzo, Roland Blancaflor
Efectos visuales: Alexander Cameron, Brad Kalinoski, Claire Louise Hill, Darrell Claunch, David Lyon, Direct Dimensions, Eric J. Robertson, Glenn Wells, John Szebegyinszki, Jonathan Faber, Jonathan Turner, Lori J. Nelson, Max Frankston, Michael Cashore, Thomas Girdwood
Fotografía: Lawrence Sher
Maquillaje: Chris Kelly, Christine Fennell, David Presto, Diana Yun Soo Yoo, Erika Abberton, Jason Hayes, Jon Jordan DiBartolomeo, Julie Teel, Michael Fontaine, Michael Maddi, Michael Marino, Sasha Cummins, Yolanda Piña
Montaje: Eric Kissack, Greg Hayden
Música: Erran Baron Cohen
Producción ejecutiva: Anthony Hines, Dan Mazer, Mari-Jo Winkler, Peter Baynham
Sonido: Bruce Tanis, Chris Navarro, Jorge Adrados, Julian Howarth, Kerry Ann Carmean, Schavaria Reeves, William Sarokin, Zach Wrobel
Vestuario: Courtney McClain, Danielle Cadorette, David Turk, Denise Violante, Jacqueline Oknaian, Jason Adam V. Jeffrey Kurland Lara Greene, Lawrence Bell, Linda Giammarese, Malik Summers, Maren Reese, Marina Lelchuk, Michael Woll, Mitchell Travers.
Anécdotas de la película "El dictador"
Una novela controvertida
'Zadibah y el rey' es una novela anónima publicada en Irak y que narra la melodramática historia de amor entre un poderoso soberano y una campesina en un tiempo remoto, antes del nacimiento de Cristo. Según se piensa, podría estar escrita por Saddam Hussein, o al menos, haber sido supervisada personalmente por él.
Según parece, el estilo y la fraseología utilizada es la propia del dictador y algunos de los diálogos sintetizan su filosofía y su pensamiento. Además, de él se desprende un profundo antimericanismo y hay numerosas alusiones a la Guerra de Irak de manera velada.
El director
Después de ser productor de series tan populares como 'Seindfeld', Larry Charles debutó en la dirección en 2003 con una cinta coescrita junto al cantante Bob Dylan, 'Anonymous'. Su siguiente film fue la comedia 'Borat', que le uniría a Sacha Baron Cohen, con el que lleva hechas tres películas.
El hombre de las mil caras
El actor cómico Sacha Baron Cohen alcanzó popularidad en la televisión gracias a 'El show de Ali G.'. En él interpretaba tres personajes: el rapero Ali G., el reportero de Kazakjistán Borat y el homosexual experto en moda, Brüno.
Ahora se embarca en un nuevo personaje: un dictador del mundo árabe que reivindica su derecho a ejercer el poder sobre su pueblo.
"El dictador" en los Oscar
En febrero de 2012, después de haber estado a punto de ser prohibida su presencia en la Ceremonia de los Oscar (la Academia se había opuesto), el general Aladeen (Sacha Baron Cohen), finalmente hizo su aparición triunfal sobre la prestigiosa alfombra roja. Preguntado por los periodistas, El Dictador no dejó de llamar la atención: tropezó sobre el hombre que le hacía la entrevista, espolvoreó el suelo con las cenizas falsas del dictador coreano fallecido, Kim Jong-il, y en todo momento mostró su cara más gamberra. Las medidas de seguridad de la Ceremonia terminaron expulsándole del recinto, ya que no se puede hacer publicidad de una película en la alfombra roja.
La web de la República de Wadiya
La web que se ha hecho de la República de Wadiya (que sirve también como web oficial de la película 'El dictador'), permite saber más acerca de este "dirigente popular". Este es uno de los fragmentos en los que se narra su infancia: "Él mismo se cortó el cordón umbilical". También se refiere a sus años jóvenes y a la muerte de su padre: "Murió en un trágico accidente de caza, alcanzado por 97 balas perdidas y una granada". Solo este personaje merecería ya una película...
El gran dictador
'The Dictator' contiene una clara referencia nostálgica a la película de Charles Chaplin 'El gran dictador' (1940), en la que el inteligente actor y director realizada una fina sátira en torno a Hitler y a los mecanismos del poder. No es la primera vez que se imita esta película con fines paródicos, recordemos al personaje del doctor Maligno (Mike Myers) en una de las películas de la saga 'Austin Powers'.
Sobre el guion
El actor Sacha Baron Cohen ejerce en 'The Dictator' labores de guionista. En realidad siempre ha participado en la escritura de los libretos basados en sus personajes, con la intención de aportar toda su personalidad dentro de ellos. En esta ocasión se ha rodeado de otros expertos guionistas de películas y series que conectan a la perfección con su gamberro y afilado sentido del humor: Alec Berg y David Mandel ('Seinfeld', 'Larry David'), y Jeff Schaffer, con el que ya colaboró en 'Bruno'.
Las chicas
La actriz Anna Faris, una de las intérpretes de comedia más experimentadas de su generación, es una de las chicas de la película. Se dio a conocer en 'Scary Movie' (2000), y a partir de ese momento ha practicado el registro gamberro con mucha fruición. La hemos visto en películas como '¡Este cuerpo no es el mío!' (2002), 'Una conejita en el campus' (2008) y en todas las secuelas de 'Scary Movie'.
Además de Faris, destaca la presencia en 'The Dictator' de la potente Megan Fox, que se interpreta a sí misma.
Un dictador condecorado
En el cartel promocional de la película, Sacha Baron Cohen lleva una serie de condecoraciones y medallas entre las que se incluyen:
- La medalla del Servicio de la Antártica (la tercera fila, por la izquierda) - La medalla de la Liberación de Kuwait (séptima fila, por la izquierda) - La medalla de la Defensa Filipina de la Segunda Guerra Mundial (quinta fila, a la izquierda) y la medalla de la Liberación Filipina (quinta fila, la segunda por la izquierda) - Lo que parece ser la medalla de la Cruz Belga de la Guerra (la quinta fila, la segunda por la derecha) - La medalla de la Cruz francesa de la Guerra (quinta fila, segunda por la derecha).
Hay al menos dos casos de duplicación: fila 16, muy a la derecha, es la misma que la de la fila 14, la segunda por la derecha; y la fila 11, a la izquierda, es la misma que la de la fila nueve, la segunda por la derecha. Todas juntas suman 68 medallas.
El hermano músico
La banda sonora de la película es obra de Erran Baron Cohen, hermano de Sacha Baron Cohen, y autor de la música de muchos de sus shows y de sus films, como es el caso del score de 'Borat' o 'Bruno'.
Sacha Baron Cohen es un personaje de cuidado al que se debe tratar con delicadeza. El actor es capaz de orquestar una auténtica fiesta en la gran pantalla si le dan los medios suficientes. Fue responsable de haber caracterizado a Ali G, a Borat, y a Brüno, todos exitosos personajes del cine y la televisión. El dictador es su nuevo reto, un personaje con el que también pretende levantar ampollas tal y como lo hizo en el pasado con sus otros papeles.
LUCHANDO CONTRACORRIENTE
Se dice en declaraciones oficiales que la inspiración para la película se encuentra en la novela Zabibah and the King, escrita por el dictador iraquí Saddam Hussein. Este pensamiento ha quedado grabado en fuego, pero según se cuenta sólo fue el escudo que se publicó en la red para que el equipo de producción no se metiera en problemas. Esto se debe a que como originariamente se sabía, el guión se comenzó a escribir teniendo como inspiración al dictador Muammar Gaddafi, que seguía vivo en la época. Para no encontrarse con dificultades graves se publicó el rumor acerca de la novela de Hussein. No obstante, es difícil creer que hay una inspiración clara y única en una película que, como El dictador, está camino de parodiar absolutamente lo que no creíamos que se pudiera parodiar.
En la fase de producción, como le ha ocurrido en otros casos, Sacha Baron Cohen se encontró con diversos obstáculos que frenaron algunas de las ideas que tenía el equipo. Las Naciones Unidas prohibieron que se rodaran escenas en sus oficinas, a lo que el actor respondió tajante que no se lo permitieron porque pensarían algo así como “representamos a un monton de dictadores, y se van a enfadar mucho por este retrato que se hace de ellos, así que no puedes rodar aquí”. Desde las Naciones Unidas simplemente aplaudieron el sentido del humor de Cohen.
Las apariciones espontáneas y la grabación en general estuvieron plagadas de secuencias irreverentes que se podrán ver en la gran pantalla con resultados dispares, tal y como ha ocurrido con otros de sus trabajos recientes.
LA PUBLICIDAD MANDA
Para una película como El dictador, el actor Sacha Baron Cohen ha demostrado que una buena publicidad y la creación de la suficiente expectación, consiguen que la película obtenga mejores resultados. Dicho y hecho, El dictador ha estado presente en muchos lugares bien diferentes. Organizó una de sus polémicas apariciones para la ultima ceremonia de entrega de los Oscar, donde le pudimos ver en plena alfombra roja acompañado de dos guardaespaldas con las cenizas del fallecido dictador Kim Jong-il (luego se descubrió que sólo era polvo para el preparado de tortitas).
También estuvo presente en el Saturday Night Live, donde llegó para torturar a críticos de cine tan importantes como Roger Ebert con el objetivo de que le dieran valoraciones positivas a su película. Al margen de esto, el dictador ha estado muy presente en las redes sociales, y también ha grabado vídeos especiales que se han difundido a través de la red.
¿PERO QUÉ NOS VAMOS A ENCONTRAR?
El argumento nos presenta al dictador de la República de Wadiya, el admirante general Hafez Aladeen, poco respetuoso, irreverente, infantil, antioccidental y antisemita, un déspota que se rodea de guardaespaldas femeninas y que no quiere que el petróleo de Wadiya sea vendido al extranjero. Por si esto fuera poco, Aladeen está trabajando en el desarrollo de armas nucleares. Lo tiene todo. Cuando su nación es intervenida de forma militar, el dictador viaja a los Estados Unidos para encontrarse con los máximos responsables de las Naciones Unidas. Todo cambiará cuando sea secuestrado por un asesino contratado por su traicionero tío Tamir.
El dictador no es un mockumental como Brüno o Borat, sino una película de comedia en sí misma, siguiendo las reglas establecidas en el propio género. Su director es Larry Charles, que trabajó con Cohen en Borat y Brüno, habiendo conseguido ya una gran relación con el protagonista. En el equipo artístico nos encontramos con un buen repertorio de actores secundarios que aportarán vidilla al guión protagonizado por Sacha Baron Cohen. De esta manera podremos ver en escena a Ben Kingsley, Anna Faris, y John C.Reilly, así como a un buen surtido de actores menos reconocidos. Incluso, como ya es costumbre en este tipo de producciones alocadas de Cohen, habrá algún que otro cameo, entre los que no faltará el de la famosa Megan Fox.
CONCLUSIÓN
Con el regreso de Sacha Baron Cohen a los cines de todo el mundo tendremos en nuestras manos una nueva dosis de diversión y del humor sátiro y ácido habitual del actor. La película está prohibida en distintos lugares del mundo, como Tajikistan, y en Uzbekistan fue recortada de forma que se redujo su duración de forma notable. A nuestro país llega sin problemas y con la curiosidad de ver en acción escenarios de nuestro país, como la Plaza de España de Sevilla.
Su estreno en territorio norteamericano no se ha plasmado de la manera impactante que se podría haber esperado, pero también es cierto que hay un cambio radical en cuanto a la presentación del film respecto a los trabajos previos del actor. Para su llegada a España, prevista para el día 13 de julio, se espera que reciba el apoyo del que se benefician los estrenos del verano. Además, no parece que vaya a tener mucha competencia, dado que el género de la comedia, especialmente el de la surrealista y bizarra, está cada vez menos surtido de estrenos de interés.
Nueva adaptación cinematográfica de un libro de Federico Moccia. Hache (Mario Casas) regresa a Madrid después de haber pasado los dos últimos años en Nueva York. Sabe que en Madrid se va a reencontrar con Babi (María Valverde) y que será un momento duro. Además, deberá recomponer su vida en España: encontrar trabajo, hacer nuevos amigos... y enamorarse. Pronto conoce a Gin (Clara Lago), una chica guapa y alegre con la que pasa muy buenos momentos. Sin embargo, el recuerdo de Babi es demasiado fuerte como para olvidarlo tan rápidamente.
La historia Federico Moccia (Roma, 1963) es increíble: su primera novela, A tres metros sobre el cielo, fue rechazada por todas las editoriales a las que la mandó, por lo que Moccia decidió publicarla por su cuenta, y tuvo un éxito tan clamoroso que pronto fue contratada por una gran editorial que apostó por el autor y lo catapultó a la fama.
Desde entonces, Federico Moccia se ha convertido en un referente para millones de lectores con sus novelas: A tres metros sobre el cielo (Planeta, 2008), Tengo ganas de ti (Planeta, 2009), Perdona si te llamo amor (Planeta, 2008), Perdona pero quiero casarme contigo (Planeta, 2010), Carolina se enamora (Planeta, 2011) y Esta noche dime que me quieres (Planeta, 2012).
Moccia se ha convertido en un fenómeno que ya ha traspasado el papel puesto que se han hecho adaptaciones cinematográficas de todas sus novelas. En España se estrenó en 2010 la versión italiana de Perdona si te llamo amor, y en diciembre del mismo año la adaptación española de 3MSC con Mario Casas y María Valverde de protagonistas.
Tengo ganas de ti continua con fuerza su carrera comercial en los cines de nuestro país. Después de sólo 10 días de exhibición, ha superado ya el millón de espectadores con una recaudación en taquilla de casi 6,7 millones de euros.
La película se estrenó el pasado 22 de Junio y recaudó 1.625.000€ sólo el primer día, lo que supuso que se convirtiera en el mejor estreno del año superando a Los Vengadores.
Tengo ganas de ti es la continuación de la exitosa 3 metros sobre el cielo, que se convirtió en la película española más taquillera de 2010, destacando en las redes sociales con más de un millón de seguidores en facebook.
La película es una producción de Zeta Cinema, Antena 3 Films, Cangrejo Films y Globomedia Cine, en colaboración con Antena 3, La Sexta y Canal Plus. Además de Mario Casas, Clara Lago y María Valverde, el reparto lo completan Marina Salas, Diego Martín, Nerea Camacho, Antonio Velázquez, y Carme Elías, entre otros y está dirigida por Fernando González Molina (Tres metros sobre el cielo, Fuga de cerebros).
Sí. Las dos películas, Fuga de cerebros y Tres metros sobre el cielo, nacen del mismo lugar: la ansiedad por llegar al espectador. Entretener es mi máxima aspiración. No me avergüenza decirlo. Creo que hay demasiados ejercicios de estilo en el cine español. Muchos directores y guionistas deberían sentarse y pensar: ¿Esto le interesa a alguien? -A usted le interesó la novela de Moccia para su segundo filme.
-Me la enviaron, la leí y me gustó. Vi en ella un tipo de películas que me encantan, nostálgica y protagonizada por una pandilla de amigos. No hago películas sobre la realidad española. Al menos, de momento.
-Tres metros sobre el cielo puede provocar urticaria a las feministas. Un macho protector frente a una damisela débil.
-No creo. Y si así es, supongo que será debido a que no sabrán ir más allá de la primera lectura. En apariencia, Hache (Mario Casas) es un macho protector. Y en apariencia, Babi (María Valverde) es la chica débil. Pero solo en apariencia. La película avanza y... No puedo contar más porque desvelaría la trama.
-Vuelve a contar con Mario Casas.
-Es mi muso. Le conocí con 18 años, cuando le hice una prueba para la serie Los hombres de Paco. Le he visto crecer como persona y como profesional. Tiene la cabeza bien amueblada. Es el mejor actor de su generación.
-¿Qué películas le ha obligado a ver para dar vida al macarra Hache?
-Las de Di Caprio, las de Marlon Brando y Rebeldes, de Coppola.
-Luce un cuerpo escultural.
-Trabajó durante tres meses con un entrenador personal e hizo una dieta especial. Para que aprendiera a manejar la moto, contó con otro especialista y practicó mucho en un circuito cerrado.
-Nunca va con casco, por cierto.
-La película es ficción. Y si los personajes son salvajes, tiene que ser muy salvajes. Son una pandilla al borde de la ley.
-No se ha cortado a la hora de filmar las escenas violentas.
-Es que eran muy importantes. Está basada en un libro de Moccia, pero la película no tiene nada de ñoña. Es bastante oscura. Hache es un ser violento que ante un conflicto responde con más violencia.
-Pudo haberse rodado en Madrid, pero se decantaron por Barcelona.
Seis personajes. Seis amigos del instituto que se acercan a la cuarentena y que tienen que asumir que ya se encuentran lejos de sus días de esplendor.
Son Luisa (Barbora Bobulova, 'Manuale d'amore 2 (Corregido y aumentado)'), Francesca (Ambra Angiolini, 'No basta una vida'), Giorgo (Raoul Bova, 'Perdona si te llamo amor'), Lorenzo (Ricky Memphis), Piero (Luca Bizarri) y Virgilio (Paolo Kessisoglu).
Con un montón de responsabilidades encima, todos están inmersos en sus diferentes crisis personales. Sin embargo, todo cambiará cuando un tribunal de por nulo el examen que hicieron para entrar en la universidad... por lo que tendrán que repetirlo si quieren que sus carreras sean válidas. Una situación que aprovecharán para reunirse de nuevo y retomar los lazos de unión que durante tanto tiempo fueron irrompibles.
Juntos, además, intentarán emular las cosas que hacían en aquel entonces. Se darán cuenta de ya nada será lo que fue, pero al menos, aunque definitivamente sus sueños de adolescentes hayan quedado atrás, recuperarán la ilusión.
Departamento artístico: Cadu Miceli, Erminio Lauri, Fabrizio Nanni, Marco Ruggieri
Departamento editorial: Alessandra Malvestito, Francesco Panetta, Irma Misantoni
Departamento musical: Antonello Navarra, Antongiulio Frulio, Marco Testoni, Marzia Battista, Paola Vanoni
Dirección: Paolo Genovese
Diseño de producción: Chiara Balducci
Efectos visuales: Federica Nisi, Francesco Antonio Maggi, Luca Della Grotta, Paola Trisoglio, Rodolfo Migliari, Stefano Marinoni
Fotografía: Fabrizio Lucci
Maquillaje: Fabrizio Nanni
Montaje: Patrizio Marone
Música: Andrea Guerra
Sonido: Andrea Caretti, Angelo Bonanni, Antongiulio Frulio, Daniele Quadroli, David Quadroli, Fabrizio Quadroli, Gianfranco Marongiu, Gilberto Martinelli, Paolo Amici, Roberto Moroni
Vestuario: Camilla Giuliani Grazia Materia
Sobre el director
El escritor y director Paolo Genovese tiene una amplia experiencia en el campo de la comedia. Debutó con 'Incantesino napolitano' (2002), a la que le siguió 'Nessun massaggio in segreteria' (2005) y 'Viaggio in Italia. Una favola vera' (2007), las tres codirigidas junto a Luca Miniero, como también 'Questa notte è ancora nostra' (2008).
'La banda dei babbi natale' (2010) es la primera que dirige en solitario. E 'Inmaduros', su sexta película, se convirtió en un gran éxito de taquilla en su país de origen, Italia.
Continuación
Después del éxito de taquilla y la repercusión en Italia de 'Inmaduros', el director Paolo Genovese, reunió al mismo grupo de actores para filmar una continuación, que se ha titulado 'Immaturi. Il viaggio' (2012)
Nominaciones Premios Academia Italiana
'Inmaduros' consiguió tres nominaciones a los premios David de Donatello, los más prestigiosos dentro del panorama italiano: al Mejor Director (Paolo Genovese), al Mejor Guion (Paolo Genovese) y a la Mejor Canción (Alex Britti).
Una película generacional
Para el director Paolo Genovese se trata de una película sobre una generación que quiere recuperar su época de juventud, en la que todavía sus integrantes tenían sueños y en la que todavía no habían sufrido las penurias de la vida adulta, con las responsabilidades que esta implica.
Sherlock Films anuncia que el viernes 29 de junio, se estrena la comedia Inmaduros, de Paolo Genovese, en toda España, con 83 copias. Esta alegre, vital y entusiasta comedia coral ya cautivó al público en los cines de Italia, siendo vista por más de 2.600.000 espectadores.
En boca de su director y guionista, Paolo Genovese, Inmaduros es “una comedia sentimental que cuenta el reencuentro de un grupo de cuarentones que quieren volver a comportarse como en los viejos tiempos, con alguna arruga de más y algo menos de pelo. Se reúnen con el deseo de sentir de nuevo el sabor de la juventud, pero con la conciencia, más o menos profunda, de que ese momento ha pasado. Una comedia que lleva a una generación a enfrentarse a la vida, la cual tras 20 años ha corrido en todas direcciones, entre aspiraciones, sueños y desilusiones.”
Nominada a 3 premios David de Donatello (Mejor Director, Mejor Guión y Mejor Canción, de Alex Britti), Inmaduros cuenta con un elenco de estrellas del cine italiano actual, encabezado por Raoul Bova (Perdona si te llamo amor y Perdona pero quiero casarme contigo, del escritor Federico Moccia, The Tourist, Bajo el sol de la Toscana), Isabelle Adriani (El Americano, La prima cosa bella), Barbora Bobulova (La espectadora), Luca Bizzarri (Astérix en los juegos olímpicos), Ambra Angiolini (No basta una vida) y Anita Caprioli (Manuale d’amore), entre otros.
Si a la crisis de los cuarenta se suman los nervios por aprobar la selectividad, el resultado es la comedia "Inmaduros", un gran éxito del cine italiano que ahora llega a España y que tiene como gran reclamo la presencia del sex symbol del cine transalpino, Raoul Bova.
Dirigida por Paolo Genovese, "Inmaduros" presenta a un grupo de amigos a los que, 20 años después de aprobar la prueba de acceso a la universidad, el Ministerio de Educación les notifica que la prueba queda invalidada, por lo que tendrán que reunirse de nuevo y analizar en clave de humor en qué se han convertido sus respectivas vidas
El profesor Bachir Lazhar (Mohamed Fellag, 'Flores de sangre'), se presenta como voluntario a maestro, tras leer la noticia en un diario de la repentina muerte de un tutor de primaria. Finalmente este argelino de mediana edad, que atraviesa una crisis personal, es contratado por el colegio para ese puesto. Allí comprobará que existe una gran brecha cultural entre su alumnado y él, en el preciso momento en que les entrega un ejercicio sobre Honoré de Balzac, que ponen de manifiesto las diferencias pedagógicas entre su experiencia personal y la escuela. Poco a poco, irá conociendo a este grupo y especialmente a Alicia y Simon, dos niños muy consternados por la muerte de su anterior profesor por lo que sentirá un cariño especial. Pero mientras esta herida en los muchachos se cierra poco a poco, otra comienza a abrirse en el interior del profesor Lazhar, y es que nadie conoce apenas detalles de su pasado, algo por lo que puede ser deportado de un momento a otro.
Título: Profesor Lazhar
Título original: Monsieur Lazhar
Dirección: Philippe Falardeau
Guión: Philippe Falardeau
País: Canadá
Año: 2011
Duración: 94 min.
Género: Drama, Comedia
Reparto: Mohamed Fellag, Sophie Nélisse, Émilien Néron, Danielle Proulx, Brigitte Poupart, Jules Philip, Daniel Gadouas, Louis Champagne, Seddik Benslimane, Marie-Ève Beauregard, André Robitaille, Francine Ruel, Sophie Sanscartier, Evelyne de la Chenelière, Vincent Millard, Louis-David Leblanc, Nicole-Sylvie Lagarde, Gabriel Verdier, Marie Charlebois, Marianne Soucy-Lord, Stéphane Demers, Nathalie Costa
Departamento editorial: Arthur Montreuil, Erik Daniel, Etienne Patry
Departamento musical: Bernard Gariépy Strobl
Dirección: Philippe Falardeau
Diseño de producción: Emmanuel Fréchette
Efectos especiales: Guillaume Murray
Efectos visuales: Annie Godin, Ara Khanikian, Francis Clément, Jean-Francois Gagne, Jordan Soles, Kar Hung Tom, Marie-Pierre Boucher, Patrick David, Robin Tremblay, Sébastien Moreau
Fotografía: Ronald Plante
Guión: Philippe Falardeau
Maquillaje: Katryn Casault
Montaje: Stéphane Lafleur
Música: Martin Léon
Producción asociada: Claude Paiement
Sonido: Bernard Gariépy Strobl, Catherine Bellazzi, Mathieu Beaudin, Pierre Bertrand, Sophie Cloutier, Sylvain Bellemare
Vestuario: Francesca Chamberland
Philippe-Falardeau
Monsieur Lazhar es su segunda adaptación cinematográfica de una obra escrita. ¿Qué le atrae de este proceso?
Creo que me gustan las adaptaciones porque la obra original ya ha demostrado su valía a un nivel emocional, ya sea al público en general, o a mí mismo. Hay una cosa que siempre me preocupa cuando hago una película: ¿Seré capaz de convivir con esta historia durante tres o cuatro años? ¿Interesará a los demás tanto como a mí? Asimismo, se hace igualmente importante comprender dónde están los límites del medio que empleamos, evitando imitar lo que el medio original ha logrado exitosamente. Para C’est pas moi, je le jure! (2008), era evidente que el humor que se desprendía de la obra de Bruno Hébert emanaba de la discrepancia entre una narrativa ingenua propia de un niño de diez años y las referencias de la misma, propias de alguien en la cuarentena. Para Monsieur Lazhar, la pieza de Evelyne de la Chenelière emplea un único personaje en el escenario. Lo que me atrajo de la misma particularmente fue su fuerza evocativa. Era asimismo consciente de que sería peligroso tratar de emular el estilo poético de la autora, sencillamente porque no soy poeta como ella, además de que el cine como medio no se presta a lo poético del mismo modo.
¿Debe colegirse que fue la fuerza de Bachir lo que le atrajo y le permitió imaginar el resto?
Me interesó el tema de la pieza y su modo de abordarlo directamente. Mientras miraba la representación, imaginé inmediatamente la película: vi el aula, los niños… La conmovedora y simple dirección de Daniel Brière probablemente devino de lo más provechoso para poder visualizar el trabajo cinematográfico. El personaje de Alice existía levemente, Simon a penas en absoluto, y sin embargo había toda una historia que inventar. Era consciente de que había margen para la creatividad. También me gustaba el hecho de que la tragedia de Bachir en tanto que inmigrante no constituyera el eje del argumento. Se ve enfrentado a algo que es muy concreto en la sociedad en que se ha establecido, pero de hecho esta confrontación podría ocurrir en cualquier lugar. La historia tenía que sustentarse en sí misma, más allá del hecho de que haya atravesado una experiencia traumática que le ha llevado al exilio. Influye en lo que va a ocurrir, le convierte en un extranjero que va a perturbar nuestra visión del mundo, pero aun así, sigo sin creer que ése sea el tema de la película. Durante la representación, pensé: “Hete aquí un personaje denso.” No se trata de un personaje que simplemente se haya creado para que nos estemos preguntando cuáles podrían ser sus cualidades y características. En absoluto. Bachir tiene su propio pasado, su propia historia, que comenzó mucho antes del inicio del film.
¿Cómo fue su colaboración con Evelyne de la Chenelière?
Desde el momento en que Evelyne aceptó que fuera yo quien adaptara la pieza, se entendía que también yo iba a ser el guionista. Le pedí ayuda en lo concerniente a mantener la integridad del personaje, y asimismo le requerí que siguiera mi labor paso a paso. Quería que garantizase la redirección de la historia cada vez que yo abordara un camino que pudiera traicionar la esencia del personaje. Además, fue mi primera lectora junto a los productores. Cada vez que me estancaba, allí estaba ella, siendo la extraordinaria y habilidosa escritora que es, aportando auténticas soluciones. No es que fueran ideas concretas para la película necesariamente, pero siempre sabía cuándo había un problema serio, y entonces me enviaba sus reflexiones, sus artículos para que los leyera… y eso me desbloqueaba. Esa experiencia hizo que quisiera escribir con alguien, porque a veces te ves ante un impasse, pero al final siempre hay una puerta que sencillamente no ves. Evelyne también me ayudó a conseguir para el film cotas de profundidad emocional increíbles.
¿Era también importante para usted que la tragedia por la cual ha pasado Bachir fuera plausible?
Indagué lo mío para abordar ese extremo apropiadamente. Tras un año de haber iniciado la adaptación de la pieza teatral, en mayo de 2008, fui a Argel para ver el lugar de donde Bachir procedía con miras a comprender los motivos por los que se fue de su país. También quería ver cómo era la vida de un empleado público allá… Imaginé algo muy elaborado, que no está en la película, pero que me ayudó a entenderle. Y mucho antes, había visitado varios países, como Siria, Libia, Egipto y Túnez. Durante mucho tiempo me asistió el convencimiento de que esa área geográfica suministraba materia fértil para temas cinematográficos. Cuando se produjo la Primavera árabe, para mí, el momento era simultáneo al film que acababa de finalizar. ¿Por qué Bachir se fue a Montreal? Porque no tenía elección: inclusa varios años después de la guerra civil, Argelia todavía afronta gran número de problemas.
Sin embargo, ¿podría haber sido de cualquier otro país el personaje de Bachir?
Así lo creo; aunque entonces quizá el problema habría sido el lenguaje. Había pensado en el Líbano. El personaje no sólo ha de ser todo un experto en francés, sino que además tiene que amarlo considerablemente. Porque en mi mente, el proceso de cura se produce a través del acto de hablar, de enseñar, de leer, de amar el francés. Argelia funcionaba bien porque allí hay muchos intelectuales, grandes escritores… Una vez instalado en una escuela de Quebec, Bachir se ve atrapado en un sistema que le es ajeno, por lo que tiene que buscar dentro de sí mismo para extraer recursos a partir de lo que se le enseñó cuando niño. De tal modo que su única referencia es un método de enseñanza francés que ya está trasnochado. No debería olvidarse que Bachir es un inmigrante norteafricano profundamente secular: una decisión mía de la que era muy consciente. Él representa al “Otro”, alguien que por encima de todo es un hombre que busca soluciones, pero no en la religión o en lo moral, ni siquiera en sus referencias culturales (dicho en el sentido étnico del término), sino en lo que atañe a la enseñanza, a nuestra común relación con el idioma y la literatura franceses, y luego en el acto esencial de la comunicación en sí. También hay ironía en el hecho de que va a enseñar en una antigua colonia que mantiene una relación particular con el francés, cuando él mismo procede de una antigua colonia.
¿Qué le hizo elegir a Fellag para el papel de Bachir?
A no ser que hubiera habido un milagro, desde el principio estaba convencido de que no nos sería posible dar con un actor en Quebec, dado que allí no hay una comunidad de actores magrebíes suficientemente grande. Teniendo presente el contexto de la historia, me inclinaba por Francia y su abundancia de buenos actores… Tenía en mente unos pocos, pero finalmente me parecieron demasiado “parisinos” para el papel. Fue Evelyne quien me llevó a Fellag porque el actor ya había hecho una lectura pública de la pieza teatral en Francia. No le conocía, pero tenía sentido contratarle porque él mismo se había exiliado durante el curso de la guerra civil argelina. Mientras se hallaba en Túnez, las autoridades le advirtieron de que era mejor que no regresara, pues existía una fatua contra él. Así que él mismo experimentó lo que Bachir, y ello le proporcionaba a Fellag una profundidad adicional a mi entender. Aun cuando sus espectáculos en solitario no presentan parecido alguno con el personaje del film, posee una sensibilidad e inteligencia que me atraen grandemente. Cuando nos encontramos, me gustó al instante. Se mostraba muy familiarizado con la pieza, y tras haber leído el guión quiso encarnar el papel inmediatamente. Fellag es alguien enormemente generoso, y posee gran autenticidad. Me siento muy satisfecho de su labor, que se sitúa al otro extremo del espectro respecto de su trabajo habitual.
Tras C’est pas moi, je le jure! (2008), ¿albergaba la intención de volver a trabajar con actores infantiles?
La pieza teatral fue la que hizo optar por ello. El problema es que cuando los niños interpretan un papel central en una película, uno siempre se pregunta si ésta es para niños o para la familia, algo que nunca ocurre cuando sólo intervienen personajes adultos. Por el contrario, en la vida real nunca nos preguntamos si se trata de una situación infantil o una de adultos cuando acontece una situación determinada… sencillamente, es la vida. Creo que realizo películas sobre la vida y eso, en sí mismo, hace que en ellas haya niños.
Como guionista y realizador cinematográfico, todavía tiene que adaptar su estilo de trabajo a los niños.
Desde luego, pero creo que en general es algo parecido al modo en que uno se adapta a cada actor, sea niño o adulto, con la salvedad de que cuando se trata de un adulto, nunca me preocupa si sabe o no sus diálogos. Por lo demás, el plató debe manejarse de una manera más relajada y festiva. Con todo, en aquello referido a la interpretación, mantengo que esos niños son capaces de captar las emociones en juego de sus personajes, y que entienden perfectamente que se trata de un trabajo, que no les estoy pidiendo que sean lo que son en la vida real. En C’est pas moi, je le jure! (2008) fue un tanto más complejo, porque el personaje protagonista tiene un don especial para las respuestas rápidas. Ahora, he procurado mostrarme menos “adulto” en mi guión, incluso si el personaje de Alice resulta particularmente maduro para su edad. Obviamente, hay diálogos que reflejan un tanto mi perspectiva por medio de las palabras de un crío. En términos generales, hay una buena cantidad de trabajo que se afronta en preproducción, y en ese sentido hay mucho que agradecer a Félixe Ross, la instructora de interpretación que atiende conmigo los talleres para niños. Entiende exactamente la dirección hacia la que quiero dirigirme; sin ella, jamás lo hubiera conseguido.
El aula y la escuela se muestran de modo muy realista.
Al contrario que Evelyne, que tiene la habilidad para crear algo de nada, yo necesito reciclar. Comencé la carrera con La Course destination Monde (1988) —un show televisivo para Canadá donde se invitaba a jóvenes cineastas a viajar a distintas partes del mundo para realizar cortometrajes documentales—, y mi punto de referencia en cine es la observación. Me interesan mucho los filmes al estilo de los de Ken Loach o Mike Leigh, por ejemplo. Sus personajes se extraen claramente de la realidad, o cuando menos se aferran a algo que es naturalista, lo que es de mi preferencia. Antes de realizar Monsieur Lazhar, empleé varias semanas en escuelas de primaria para observar, por ejemplo, el modo en que un niño se agita en su asiento… Mi directora artística, Emmanuel Fréchette, también efectuó una investigación pormenorizada aproximadamente en una docena de escuelas con el propósito de decorar la nuestra. Lo que se ve colgado de las paredes es un ensamblaje: todos los trabajos artísticos proceden de auténticas labores infantiles que se han recogido en escuelas reales. De igual modo que en La moitié gauche du frigo (2000), que inicialmente tenía que ser un documental, con Monsieur Lazhar me sentí muy contento de volver a un universo en el que era preciso documentar cosas. Es una ficción, pero trabajo a partir de una variedad de gente a la que conozco, he visto, o incluso con la que he hablado, y súbitamente todo ello cobra cuerpo. Para mí, el cine es un medio aferrado a la realidad, lo que no es necesariamente el caso de la literatura. Me interesa la vida, particularmente en un film que afirma reflejar cierta realidad. No era mi principal interés en C’est pas moi, je le jure! (2008), pero ahora sí lo ha sido.
También está efectuando el regreso a un tipo de film más consciente de lo social.
Después de La Course destination Monde (1988), realicé documentales, y luego La moitié gauche du frigo (2000), una comedia social… una cinta que aborda cuestiones como el desempleo, pero que al tiempo devenía una obra política en si misma. Más tarde, creo que claramente viré hacia la pura ficción. C’est pas moi, je le jure! (2008) no es un film político aunque dispone de un trasfondo social, y lo mismo pasa con Congorama (2006). Ahora, he regresado a un tipo de film que me ha obligado a indagar mucho más en el mundo real. En este punto de mi vida, para mí era importante volver a un tipo de film con mayor consciencia social. A menudo me pregunto acerca del propósito y significado de mis películas. Me interrogo: “¿es importante realizar esta película en particular?” Es obvio que poca gente de Quebec se hace este tipo de preguntas, pero considero que es importante formularlas.
A lo largo de toda la película, Bachir es alguien que se mantiene fuerte y desprende dignidad.
Son cualidades que a menudo caracterizan a los inmigrantes. Cuando se trata de él, se muestra muy discreto. Bachir siente que no es relevante exhibir sus emociones o su dolor. En un mundo en el que se promueve grandemente la comunicación de emociones, él opta por quedarse para sí las suyas. En mi opinión, eso es un error. Particularmente por lo que se refiere a su colega Claire, entre otros. Pero, al mismo tiempo, es lo que dignifica a su personaje: se muestra mucho más interesado en ayudar a superar el trabajo de clase y en que los niños puedan liberarse de sus aflicciones, por lo que olvida las suyas. Pero, inconscientemente, creo que acicatea a Alice y Simon porque quiere darse brío a sí mismo. Simon es el niño que acarrea toda la culpa de la escuela. Al final, cuando cede a la emoción, se libera la tensión que toda la escuela respira.
La importancia que se da a las palabras otorga al film una dimensión poética.
Creo que lo poético se debe substancialmente a la obra de Evelyne. También me parece que hay algo poético en la musicalidad de los diálogos de Bachir, y en la idea de que la palabra dicha puede ser cinematográfica. Representar charlas, verbos, ¡no es nada sencillo! Cuando presencié la representación de la pieza, fui consciente de la conveniencia de evitar la poesía lírica. Sin embargo, aún era importante para mí cerrar la película con una nota poética, que es como acaba la pieza, porque me sentía profundamente conmovido por su fábula final, con la salvedad de que pedí a Evelyne que escribiera una versión distinta para la película. Con miras a que se pusiera a trabajar en ello, le participé mis impresiones y emociones, y escribió una escena espléndida.
Con todo y que el film resulta dramático, y que hay gravedad en el argumento, aparecen elementos de humor a lo largo del metraje…
En la vida, es extraño que la tragedia o el drama acontezcan sin nada más. A menudo, es una cuestión de perspectiva… En C’est pas moi, je le jure! (2008), el humor se creó tomando distancia, era un humor excéntrico y efectivamente en ocasiones absurdo. En Monsieur Lazhar, el humor se hace más sutil, más realista. La ingenuidad del personaje argelino nos sorprende y nos hace reír. Cuando se saca provecho sutilmente de una brecha cultural, siempre hay un rico potencial cómico. El hombre encargado del mantenimiento y el profesor de gimnasia constantemente pronuncian diálogos directos y extraños que provocan la risa. Hablando con propiedad, se debe entender que no hay bromas. Lo que ocurre es que la vida es cómica, y creo que debiéramos darnos cuenta de ello. A mi entender, las películas que no tienen ni pizca de humor son de ciencia-ficción. Sencillamente, ¡no puede ser!
Departamento artístico: Álvaro Cortazar, Rodrigo Busto
Departamento editorial: Miguel P. Gilaberte
Dirección: Imanol Uribe
Efectos especiales: Reyes Abades
Efectos visuales: Helen Marti Donoghue, Thorsten Rienth
Fotografía: Gonzalo F. Berridi
Maquillaje: Sano De Perpessac, Yolanda Piña
Montaje: Buster Franco
Producción ejecutiva: Daniel Bajo, Enrique González Kuhn
Sonido: Alvaro de Iscar, Antonio Rodríguez 'Mármol', David Rodríguez, Juan Guerrero, Manuel Carrión
Vestuario: Angela Ortuño Lena Mossum
Remedios Crespo
24/04/2009
Remedios Crespo (Sevilla, 1966) se ha alzado con el VI Premio SGAE de Guión Julio Alejandro para Largometraje por su obra Miel de naranjas. El jurado ha estado compuesto por su presidente, José Luis Borau, presidente de la SGAE; Manuel Gutiérrez Aragón, director del Instituto Buñuel; el director Imanol Uribe; la cineasta Ana Díez, en representación de CIMA; la directora Azucena Rodríguez, en representación de ALMA y Gustavo Ferradas, director del Área de Cine de TVE. La decisión se ha hecho pública después de una reñida ronda de ponencias a cargo de los cinco finalistas. Éstos fueron seleccionados previamente entre los 350 guiones recibidos en esta convocatoria.
Por Remedios Crespo
Cuando Franco enfermó en noviembre de 1975, cada hora se transmitían los partes sobre su salud. Yo tenía nueve años y recuerdo aquellos días con verdadero pánico porque noche tras noche se me repetía un angustioso sueño: Franco moría y yo me quedaba muda. En la escuela siempre había escuchado que los “cuarenta años de paz” habían sido algo insólito, solo posible gracias a un don especial de Franco. Deduje que el estado natural de España era la guerra, y muerto él volverían a estallar las bombas: los nueve hermanos, mi padre y mi madre saltaríamos por los aires, destrozados. El inconsciente colectivo estaba latente en mi pesadilla de niña, ya que me hacía justamente enmudecer. No perdía un ojo o una mano o una pierna, perdía la voz, esa voz que durante la dictadura estuvo secuestrada y que cuando alguien la pronunciaba era sinónimo de duras represalias (condenas eternas, sentencias de muerte, trabajos forzados, exilio, expolio…).
Cuando Franco murió, y sin que nadie me viera, hice una resta muy sencilla en un papel: 1975-1939 = 36. ¿Por qué entonces machaconamente se nos hablaba de “cuarenta años de paz”? A mí me salían 36. Con la inocencia de la infancia conseguía intuir y atravesar la voluminosa mentira de un Estado totalitario y el silencio de una sociedad aparentemente conforme. Nunca he olvidado aquello porque fue mi primera reflexión. Con el tiempo descubrí que la mayor mentira y tragedia de aquella frase estaba en su segunda parte: “de paz”.
A generaciones como la mía se nos ha enseñado “a olvidar”, pero me pregunto ¿qué teníamos que olvidar? ¿Algo que no conocíamos? No se puede olvidar si no se sabe antes que en España, por ejemplo, existieron campos de concentración durante la dictadura hasta la década de los sesenta.
Mi padre, como trabajador en la Administración de Justicia desde 1942, fue testigo de macabros entresijos judiciales. Hace unos años encontré un relato suyo sobre su penoso destino como mecanógrafo en un Juzgado Militar Especial de Sevilla en 1951. Ya llevábamos “doce años de Paz” y la autoridad militar seguía condenando a civiles con penas muy graves, incluida la muerte, muchas veces por delitos falsos o sin pruebas. Durante las farsas judiciales mi padre tenía que hacer sonar la máquina de escribir para aparentar que se estaba redactando la sentencia. En aquel ambiente totalitario y amenazante él se abstraía escribiendo cartas de amor a su novia, mi madre. Este es el punto de arranque de MIEL DE NARANJAS. Con otros datos de ese relato, documentación, investigación y muchos testimonios directos, he construido esta ficción basada en la pesadilla real de la dictadura.
Mi objetivo primordial ha sido escribir una historia con ritmo que respire vitalidad y verdad emocional para que genere empatía en el público. Además, intento provocar una reflexión sobre nuestro sufrimiento colectivo. Dicho esto, mi intención no era hablar de la historia de España, sino de la de mi padre, de la de mi familia y de mis orígenes. Hablar de España ha sido una consecuencia natural. Como dijo Gaudí, “originalidad es volver al origen”. Si no sabemos de dónde venimos, probablemente nunca sepamos quiénes somos.
Ubicación espacio-temporal
La historia se sitúa en la Andalucía de comienzos de los cincuenta. Ya han transcurrido doce años “de paz”, y Franco sigue imponiendo un Estado medieval religioso anterior en sus principios a la Revolución Francesa. Como escenarios principales están el Juzgado Militar, el Psiquiátrico de Miraflores y el Campo de Concentración de Los Merinales.
Carácter y temática
En MIEL DE NARANJAS se entremezclan el drama histórico (la dictadura), el drama social (locura, cárcel, trabajos forzados, división de la sociedad, hambre...) y la épica moderna (el hombre frente al Estado).
A diferencia de la mayoría de películas sobre la dictadura, ésta es una película urbana que indaga en acontecimientos poco conocidos y muy atractivos de la lucha antifranquista. En cuanto a atmósfera y estética, siempre he imaginado un tono mucho más cercano al cine negro que al costumbrista.
MIEL DE NARANJAS también narra acontecimientos históricos que enlazan con temas de vigente actualidad:
La falta de libertad y la miseria son las causas que generan las grandes corrientes migratorias.
La violencia solo engendra más violencia. El arma más eficaz de todos los tiempos es la imaginación, “libertad máxima del hombre donde nadie puede interferir por mucho que la iglesia católica haya inventado el pecado de intención” (Luis Buñuel).
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01/06/2012
IMANOL URIBE
"Una de las novedades, en lo que a mi filmografía se refiere, ha sido el tránsito del celuloide al soporte digital. Siempre había pensado que este paso, inevitable por otro lado, sería traumático pero, por el contrario, ha sido muy positivo. ¿Por qué? Sin entrar en el debate técnico sobre las ventajas o inconvenientes de la captura fotoquímica frente a la digital, pienso que para un director es una herramienta extraordinaria que te permite comprobar, con absoluta fidelidad, el resultado exacto de tu trabajo en el instante mismo en que lo estás realizando. Esa seguridad agiliza los procesos y te hace ganar tiempo con lo que esto supone para un director en un rodaje"