miércoles, 13 de junio de 2012

Jueves, 21 de Junio

"PROFESOR LAZHAR"



SINOPSIS:

El profesor Bachir Lazhar (Mohamed Fellag, 'Flores de sangre'), se presenta como voluntario a maestro, tras leer la noticia en un diario de la repentina muerte de un tutor de primaria. Finalmente este argelino de mediana edad, que atraviesa una crisis personal, es contratado por el colegio para ese puesto. Allí comprobará que existe una gran brecha cultural entre su alumnado y él, en el preciso momento en que les entrega un ejercicio sobre Honoré de Balzac, que ponen de manifiesto las diferencias pedagógicas entre su experiencia personal y la escuela. Poco a poco, irá conociendo a este grupo y especialmente a Alicia y Simon, dos niños muy consternados por la muerte de su anterior profesor por lo que sentirá un cariño especial. Pero mientras esta herida en los muchachos se cierra poco a poco, otra comienza a abrirse en el interior del profesor Lazhar, y es que nadie conoce apenas detalles de su pasado, algo por lo que puede ser deportado de un momento a otro.


Título: Profesor Lazhar
Título original: Monsieur Lazhar
Dirección: Philippe Falardeau
Guión: Philippe Falardeau
País: Canadá
Año: 2011
Duración: 94 min.
Género: Drama, Comedia
Reparto: Mohamed Fellag, Sophie Nélisse, Émilien Néron, Danielle Proulx, Brigitte Poupart, Jules Philip, Daniel Gadouas, Louis Champagne, Seddik Benslimane, Marie-Ève Beauregard, André Robitaille, Francine Ruel, Sophie Sanscartier, Evelyne de la Chenelière, Vincent Millard, Louis-David Leblanc, Nicole-Sylvie Lagarde, Gabriel Verdier, Marie Charlebois, Marianne Soucy-Lord, Stéphane Demers, Nathalie Costa
Web: www.monsieurlazhar.com
Distribuidora:A Contracorriente Films
Productora: micro_scope

Casting: Constance Demontoy, Emanuelle Beaugrand-Champagne, Nathalie Boutrie
Departamento editorial: Arthur Montreuil, Erik Daniel, Etienne Patry
Departamento musical: Bernard Gariépy Strobl
Dirección: Philippe Falardeau
Diseño de producción: Emmanuel Fréchette
Efectos especiales: Guillaume Murray
Efectos visuales: Annie Godin, Ara Khanikian, Francis Clément, Jean-Francois Gagne, Jordan Soles, Kar Hung Tom, Marie-Pierre Boucher, Patrick David, Robin Tremblay, Sébastien Moreau
Fotografía: Ronald Plante
Guión: Philippe Falardeau
Maquillaje: Katryn Casault
Montaje: Stéphane Lafleur
Música: Martin Léon
Producción asociada: Claude Paiement
Sonido: Bernard Gariépy Strobl, Catherine Bellazzi, Mathieu Beaudin, Pierre Bertrand, Sophie Cloutier, Sylvain Bellemare
Vestuario: Francesca Chamberland



Philippe-Falardeau

Monsieur Lazhar es su segunda adaptación cinematográfica de una obra escrita. ¿Qué le atrae de este proceso?
Creo que me gustan las adaptaciones porque la obra original ya ha demostrado su valía a un nivel emocional, ya sea al público en general, o a mí mismo. Hay una cosa que siempre me preocupa cuando hago una película: ¿Seré capaz de convivir con esta historia durante tres o cuatro años? ¿Interesará a los demás tanto como a mí? Asimismo, se hace igualmente importante comprender dónde están los límites del medio que empleamos, evitando imitar lo que el medio original ha logrado exitosamente. Para C’est pas moi, je le jure! (2008), era evidente que el humor que se desprendía de la obra de Bruno Hébert emanaba de la discrepancia entre una narrativa ingenua propia de un niño de diez años y las referencias de la misma, propias de alguien en la cuarentena. Para Monsieur Lazhar, la pieza de Evelyne de la Chenelière emplea un único personaje en el escenario. Lo que me atrajo de la misma particularmente fue su fuerza evocativa. Era asimismo consciente de que sería peligroso tratar de emular el estilo poético de la autora, sencillamente porque no soy poeta como ella, además de que el cine como medio no se presta a lo poético del mismo modo.
¿Debe colegirse que fue la fuerza de Bachir lo que le atrajo y le permitió imaginar el resto?
Me interesó el tema de la pieza y su modo de abordarlo directamente. Mientras miraba la representación, imaginé inmediatamente la película: vi el aula, los niños… La conmovedora y simple dirección de Daniel Brière probablemente devino de lo más provechoso para poder visualizar el trabajo cinematográfico. El personaje de Alice existía levemente, Simon a penas en absoluto, y sin embargo había toda una historia que inventar. Era consciente de que había margen para la creatividad. También me gustaba el hecho de que la tragedia de Bachir en tanto que inmigrante no constituyera el eje del argumento. Se ve enfrentado a algo que es muy concreto en la sociedad en que se ha establecido, pero de hecho esta confrontación podría ocurrir en cualquier lugar. La historia tenía que sustentarse en sí misma, más allá del hecho de que haya atravesado una experiencia traumática que le ha llevado al exilio. Influye en lo que va a ocurrir, le convierte en un extranjero que va a perturbar nuestra visión del mundo, pero aun así, sigo sin creer que ése sea el tema de la película. Durante la representación, pensé: “Hete aquí un personaje denso.” No se trata de un personaje que simplemente se haya creado para que nos estemos preguntando cuáles podrían ser sus cualidades y características. En absoluto. Bachir tiene su propio pasado, su propia historia, que comenzó mucho antes del inicio del film.
¿Cómo fue su colaboración con Evelyne de la Chenelière?
Desde el momento en que Evelyne aceptó que fuera yo quien adaptara la pieza, se entendía que también yo iba a ser el guionista. Le pedí ayuda en lo concerniente a mantener la integridad del personaje, y asimismo le requerí que siguiera mi labor paso a paso. Quería que garantizase la redirección de la historia cada vez que yo abordara un camino que pudiera traicionar la esencia del personaje. Además, fue mi primera lectora junto a los productores. Cada vez que me estancaba, allí estaba ella, siendo la extraordinaria y habilidosa escritora que es, aportando auténticas soluciones. No es que fueran ideas concretas para la película necesariamente, pero siempre sabía cuándo había un problema serio, y entonces me enviaba sus reflexiones, sus artículos para que los leyera… y eso me desbloqueaba. Esa experiencia hizo que quisiera escribir con alguien, porque a veces te ves ante un impasse, pero al final siempre hay una puerta que sencillamente no ves. Evelyne también me ayudó a conseguir para el film cotas de profundidad emocional increíbles.
¿Era también importante para usted que la tragedia por la cual ha pasado Bachir fuera plausible?
Indagué lo mío para abordar ese extremo apropiadamente. Tras un año de haber iniciado la adaptación de la pieza teatral, en mayo de 2008, fui a Argel para ver el lugar de donde Bachir procedía con miras a comprender los motivos por los que se fue de su país. También quería ver cómo era la vida de un empleado público allá… Imaginé algo muy elaborado, que no está en la película, pero que me ayudó a entenderle. Y mucho antes, había visitado varios países, como Siria, Libia, Egipto y Túnez. Durante mucho tiempo me asistió el convencimiento de que esa área geográfica suministraba materia fértil para temas cinematográficos. Cuando se produjo la Primavera árabe, para mí, el momento era simultáneo al film que acababa de finalizar. ¿Por qué Bachir se fue a Montreal? Porque no tenía elección: inclusa varios años después de la guerra civil, Argelia todavía afronta gran número de problemas.
Sin embargo, ¿podría haber sido de cualquier otro país el personaje de Bachir?
Así lo creo; aunque entonces quizá el problema habría sido el lenguaje. Había pensado en el Líbano. El personaje no sólo ha de ser todo un experto en francés, sino que además tiene que amarlo considerablemente. Porque en mi mente, el proceso de cura se produce a través del acto de hablar, de enseñar, de leer, de amar el francés. Argelia funcionaba bien porque allí hay muchos intelectuales, grandes escritores… Una vez instalado en una escuela de Quebec, Bachir se ve atrapado en un sistema que le es ajeno, por lo que tiene que buscar dentro de sí mismo para extraer recursos a partir de lo que se le enseñó cuando niño. De tal modo que su única referencia es un método de enseñanza francés que ya está trasnochado. No debería olvidarse que Bachir es un inmigrante norteafricano profundamente secular: una decisión mía de la que era muy consciente. Él representa al “Otro”, alguien que por encima de todo es un hombre que busca soluciones, pero no en la religión o en lo moral, ni siquiera en sus referencias culturales (dicho en el sentido étnico del término), sino en lo que atañe a la enseñanza, a nuestra común relación con el idioma y la literatura franceses, y luego en el acto esencial de la comunicación en sí. También hay ironía en el hecho de que va a enseñar en una antigua colonia que mantiene una relación particular con el francés, cuando él mismo procede de una antigua colonia.
¿Qué le hizo elegir a Fellag para el papel de Bachir?
A no ser que hubiera habido un milagro, desde el principio estaba convencido de que no nos sería posible dar con un actor en Quebec, dado que allí no hay una comunidad de actores magrebíes suficientemente grande. Teniendo presente el contexto de la historia, me inclinaba por Francia y su abundancia de buenos actores… Tenía en mente unos pocos, pero finalmente me parecieron demasiado “parisinos” para el papel. Fue Evelyne quien me llevó a Fellag porque el actor ya había hecho una lectura pública de la pieza teatral en Francia. No le conocía, pero tenía sentido contratarle porque él mismo se había exiliado durante el curso de la guerra civil argelina. Mientras se hallaba en Túnez, las autoridades le advirtieron de que era mejor que no regresara, pues existía una fatua contra él. Así que él mismo experimentó lo que Bachir, y ello le proporcionaba a Fellag una profundidad adicional a mi entender. Aun cuando sus espectáculos en solitario no presentan parecido alguno con el personaje del film, posee una sensibilidad e inteligencia que me atraen grandemente. Cuando nos encontramos, me gustó al instante. Se mostraba muy familiarizado con la pieza, y tras haber leído el guión quiso encarnar el papel inmediatamente. Fellag es alguien enormemente generoso, y posee gran autenticidad. Me siento muy satisfecho de su labor, que se sitúa al otro extremo del espectro respecto de su trabajo habitual.
Tras C’est pas moi, je le jure! (2008), ¿albergaba la intención de volver a trabajar con actores infantiles?
La pieza teatral fue la que hizo optar por ello. El problema es que cuando los niños interpretan un papel central en una película, uno siempre se pregunta si ésta es para niños o para la familia, algo que nunca ocurre cuando sólo intervienen personajes adultos. Por el contrario, en la vida real nunca nos preguntamos si se trata de una situación infantil o una de adultos cuando acontece una situación determinada… sencillamente, es la vida. Creo que realizo películas sobre la vida y eso, en sí mismo, hace que en ellas haya niños.
Como guionista y realizador cinematográfico, todavía tiene que adaptar su estilo de trabajo a los niños.
Desde luego, pero creo que en general es algo parecido al modo en que uno se adapta a cada actor, sea niño o adulto, con la salvedad de que cuando se trata de un adulto, nunca me preocupa si sabe o no sus diálogos. Por lo demás, el plató debe manejarse de una manera más relajada y festiva. Con todo, en aquello referido a la interpretación, mantengo que esos niños son capaces de captar las emociones en juego de sus personajes, y que entienden perfectamente que se trata de un trabajo, que no les estoy pidiendo que sean lo que son en la vida real. En C’est pas moi, je le jure! (2008) fue un tanto más complejo, porque el personaje protagonista tiene un don especial para las respuestas rápidas. Ahora, he procurado mostrarme menos “adulto” en mi guión, incluso si el personaje de Alice resulta particularmente maduro para su edad. Obviamente, hay diálogos que reflejan un tanto mi perspectiva por medio de las palabras de un crío. En términos generales, hay una buena cantidad de trabajo que se afronta en preproducción, y en ese sentido hay mucho que agradecer a Félixe Ross, la instructora de interpretación que atiende conmigo los talleres para niños. Entiende exactamente la dirección hacia la que quiero dirigirme; sin ella, jamás lo hubiera conseguido.
El aula y la escuela se muestran de modo muy realista.
Al contrario que Evelyne, que tiene la habilidad para crear algo de nada, yo necesito reciclar. Comencé la carrera con La Course destination Monde (1988) —un show televisivo para Canadá donde se invitaba a jóvenes cineastas a viajar a distintas partes del mundo para realizar cortometrajes documentales—, y mi punto de referencia en cine es la observación. Me interesan mucho los filmes al estilo de los de Ken Loach o Mike Leigh, por ejemplo. Sus personajes se extraen claramente de la realidad, o cuando menos se aferran a algo que es naturalista, lo que es de mi preferencia. Antes de realizar Monsieur Lazhar, empleé varias semanas en escuelas de primaria para observar, por ejemplo, el modo en que un niño se agita en su asiento… Mi directora artística, Emmanuel Fréchette, también efectuó una investigación pormenorizada aproximadamente en una docena de escuelas con el propósito de decorar la nuestra. Lo que se ve colgado de las paredes es un ensamblaje: todos los trabajos artísticos proceden de auténticas labores infantiles que se han recogido en escuelas reales. De igual modo que en La moitié gauche du frigo (2000), que inicialmente tenía que ser un documental, con Monsieur Lazhar me sentí muy contento de volver a un universo en el que era preciso documentar cosas. Es una ficción, pero trabajo a partir de una variedad de gente a la que conozco, he visto, o incluso con la que he hablado, y súbitamente todo ello cobra cuerpo. Para mí, el cine es un medio aferrado a la realidad, lo que no es necesariamente el caso de la literatura. Me interesa la vida, particularmente en un film que afirma reflejar cierta realidad. No era mi principal interés en C’est pas moi, je le jure! (2008), pero ahora sí lo ha sido.
También está efectuando el regreso a un tipo de film más consciente de lo social.
Después de La Course destination Monde (1988), realicé documentales, y luego La moitié gauche du frigo (2000), una comedia social… una cinta que aborda cuestiones como el desempleo, pero que al tiempo devenía una obra política en si misma. Más tarde, creo que claramente viré hacia la pura ficción. C’est pas moi, je le jure! (2008) no es un film político aunque dispone de un trasfondo social, y lo mismo pasa con Congorama (2006). Ahora, he regresado a un tipo de film que me ha obligado a indagar mucho más en el mundo real. En este punto de mi vida, para mí era importante volver a un tipo de film con mayor consciencia social. A menudo me pregunto acerca del propósito y significado de mis películas. Me interrogo: “¿es importante realizar esta película en particular?” Es obvio que poca gente de Quebec se hace este tipo de preguntas, pero considero que es importante formularlas.
A lo largo de toda la película, Bachir es alguien que se mantiene fuerte y desprende dignidad.
Son cualidades que a menudo caracterizan a los inmigrantes. Cuando se trata de él, se muestra muy discreto. Bachir siente que no es relevante exhibir sus emociones o su dolor. En un mundo en el que se promueve grandemente la comunicación de emociones, él opta por quedarse para sí las suyas. En mi opinión, eso es un error. Particularmente por lo que se refiere a su colega Claire, entre otros. Pero, al mismo tiempo, es lo que dignifica a su personaje: se muestra mucho más interesado en ayudar a superar el trabajo de clase y en que los niños puedan liberarse de sus aflicciones, por lo que olvida las suyas. Pero, inconscientemente, creo que acicatea a Alice y Simon porque quiere darse brío a sí mismo. Simon es el niño que acarrea toda la culpa de la escuela. Al final, cuando cede a la emoción, se libera la tensión que toda la escuela respira.
La importancia que se da a las palabras otorga al film una dimensión poética.
Creo que lo poético se debe substancialmente a la obra de Evelyne. También me parece que hay algo poético en la musicalidad de los diálogos de Bachir, y en la idea de que la palabra dicha puede ser cinematográfica. Representar charlas, verbos, ¡no es nada sencillo! Cuando presencié la representación de la pieza, fui consciente de la conveniencia de evitar la poesía lírica. Sin embargo, aún era importante para mí cerrar la película con una nota poética, que es como acaba la pieza, porque me sentía profundamente conmovido por su fábula final, con la salvedad de que pedí a Evelyne que escribiera una versión distinta para la película. Con miras a que se pusiera a trabajar en ello, le participé mis impresiones y emociones, y escribió una escena espléndida.
Con todo y que el film resulta dramático, y que hay gravedad en el argumento, aparecen elementos de humor a lo largo del metraje…
En la vida, es extraño que la tragedia o el drama acontezcan sin nada más. A menudo, es una cuestión de perspectiva… En C’est pas moi, je le jure! (2008), el humor se creó tomando distancia, era un humor excéntrico y efectivamente en ocasiones absurdo. En Monsieur Lazhar, el humor se hace más sutil, más realista. La ingenuidad del personaje argelino nos sorprende y nos hace reír. Cuando se saca provecho sutilmente de una brecha cultural, siempre hay un rico potencial cómico. El hombre encargado del mantenimiento y el profesor de gimnasia constantemente pronuncian diálogos directos y extraños que provocan la risa. Hablando con propiedad, se debe entender que no hay bromas. Lo que ocurre es que la vida es cómica, y creo que debiéramos darnos cuenta de ello. A mi entender, las películas que no tienen ni pizca de humor son de ciencia-ficción. Sencillamente, ¡no puede ser!

Entrevista realizada por Marie-Hélène Mello.













sábado, 26 de mayo de 2012

Jueves, 28 de junio 2012





Título: Miel de naranjas
Título original: Miel de naranjas
Dirección: Imanol Uribe
Guión: Remedios Crespo
País: España
Año: 2012
Duración: 100 min.
Género: Drama
Reparto: Blanca Suárez, Ángela Molina, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, Karra Elejalde, Nora Navas, Carlos Santos, Filipe Duarte, Antonio Dechent, Fernando Soto, Jesús Carroza, Marco D'Almeida, Marcantonio Del Carlo, Ramón Ibarra, Iban Garate, Adelfa Calvo, José Manuel Poga, Carmen Sánchez
Distribuidora:Alta Films
Productora: Alta Producción

Casting: Eva Leira, Yolanda Serrano
Departamento artístico: Álvaro Cortazar, Rodrigo Busto
Departamento editorial: Miguel P. Gilaberte
Dirección: Imanol Uribe
Efectos especiales: Reyes Abades
Efectos visuales: Helen Marti Donoghue, Thorsten Rienth
Fotografía: Gonzalo F. Berridi
Maquillaje: Sano De Perpessac, Yolanda Piña
Montaje: Buster Franco
Producción ejecutiva: Daniel Bajo, Enrique González Kuhn
Sonido: Alvaro de Iscar, Antonio Rodríguez 'Mármol', David Rodríguez, Juan Guerrero, Manuel Carrión
Vestuario: Angela Ortuño Lena Mossum


Remedios Crespo
24/04/2009

Remedios Crespo (Sevilla, 1966) se ha alzado con el VI Premio SGAE de Guión Julio Alejandro para Largometraje por su obra Miel de naranjas. El jurado ha estado compuesto por su presidente, José Luis Borau, presidente de la SGAE; Manuel Gutiérrez Aragón, director del Instituto Buñuel; el director Imanol Uribe; la cineasta Ana Díez, en representación de CIMA; la directora Azucena Rodríguez, en representación de ALMA y Gustavo Ferradas, director del Área de Cine de TVE. La decisión se ha hecho pública después de una reñida ronda de ponencias a cargo de los cinco finalistas. Éstos fueron seleccionados previamente entre los 350 guiones recibidos en esta convocatoria.
         


Por Remedios Crespo
Cuando Franco enfermó en noviembre de 1975, cada hora se transmitían los partes sobre su salud. Yo tenía nueve años y recuerdo aquellos días con verdadero pánico porque noche tras noche se me repetía un angustioso sueño: Franco moría y yo me quedaba muda. En la escuela siempre había escuchado que los “cuarenta años de paz” habían sido algo insólito, solo posible gracias a un don especial de Franco. Deduje que el estado natural de España era la guerra, y muerto él volverían a estallar las bombas: los nueve hermanos, mi padre y mi madre saltaríamos por los aires, destrozados. El inconsciente colectivo estaba latente en mi pesadilla de niña, ya que me hacía justamente enmudecer. No perdía un ojo o una mano o una pierna, perdía la voz, esa voz que durante la dictadura estuvo secuestrada y que cuando alguien la pronunciaba era sinónimo de duras represalias (condenas eternas, sentencias de muerte, trabajos forzados, exilio, expolio…).

Cuando Franco murió, y sin que nadie me viera, hice una resta muy sencilla en un papel: 1975-1939 = 36. ¿Por qué entonces machaconamente se nos hablaba de “cuarenta años de paz”? A mí me salían 36. Con la inocencia de la infancia conseguía intuir y atravesar la voluminosa mentira de un Estado totalitario y el silencio de una sociedad aparentemente conforme. Nunca he olvidado aquello porque fue mi primera reflexión. Con el tiempo descubrí que la mayor mentira y tragedia de aquella frase estaba en su segunda parte: “de paz”.

A generaciones como la mía se nos ha enseñado “a olvidar”, pero me pregunto ¿qué teníamos que olvidar? ¿Algo que no conocíamos? No se puede olvidar si no se sabe antes que en España, por ejemplo, existieron campos de concentración durante la dictadura hasta la década de los sesenta.

Mi padre, como trabajador en la Administración de Justicia desde 1942, fue testigo de macabros entresijos judiciales. Hace unos años encontré un relato suyo sobre su penoso destino como mecanógrafo en un Juzgado Militar Especial de Sevilla en 1951. Ya llevábamos “doce años de Paz” y la autoridad militar seguía condenando a civiles con penas muy graves, incluida la muerte, muchas veces por delitos falsos o sin pruebas. Durante las farsas judiciales mi padre tenía que hacer sonar la máquina de escribir para aparentar que se estaba redactando la sentencia. En aquel ambiente totalitario y amenazante él se abstraía escribiendo cartas de amor a su novia, mi madre. Este es el punto de arranque de MIEL DE NARANJAS. Con otros datos de ese relato, documentación, investigación y muchos testimonios directos, he construido esta ficción basada en la pesadilla real de la dictadura.

Mi objetivo primordial ha sido escribir una historia con ritmo que respire vitalidad y verdad emocional para que genere empatía en el público. Además, intento provocar una reflexión sobre nuestro sufrimiento colectivo. Dicho esto, mi intención no era hablar de la historia de España, sino de la de mi padre, de la de mi familia y de mis orígenes. Hablar de España ha sido una consecuencia natural. Como dijo Gaudí, “originalidad es volver al origen”. Si no sabemos de dónde venimos, probablemente nunca sepamos quiénes somos.

Ubicación espacio-temporal

La historia se sitúa en la Andalucía de comienzos de los cincuenta. Ya han transcurrido doce años “de paz”, y Franco sigue imponiendo un Estado medieval religioso anterior en sus principios a la Revolución Francesa. Como escenarios principales están el Juzgado Militar, el Psiquiátrico de Miraflores y el Campo de Concentración de Los Merinales.

Carácter y temática

En MIEL DE NARANJAS se entremezclan el drama histórico (la dictadura), el drama social (locura, cárcel, trabajos forzados, división de la sociedad, hambre...) y la épica moderna (el hombre frente al Estado).

A diferencia de la mayoría de películas sobre la dictadura, ésta es una película urbana que indaga en acontecimientos poco conocidos y muy atractivos de la lucha antifranquista. En cuanto a atmósfera y estética, siempre he imaginado un tono mucho más cercano al cine negro que al costumbrista.

MIEL DE NARANJAS también narra acontecimientos históricos que enlazan con temas de vigente actualidad:

La falta de libertad y la miseria son las causas que generan las grandes corrientes migratorias.

La violencia solo engendra más violencia. El arma más eficaz de todos los tiempos es la imaginación, “libertad máxima del hombre donde nadie puede interferir por mucho que la iglesia católica haya inventado el pecado de intención” (Luis Buñuel).

abcguionistas con información de ALTA FILMS
01/06/2012






IMANOL URIBE

"Una de las novedades, en lo que a mi filmografía se refiere, ha sido el tránsito del celuloide al soporte digital. Siempre había pensado que este paso, inevitable por otro lado, sería traumático pero, por el contrario, ha sido muy positivo. ¿Por qué? Sin entrar en el debate técnico sobre las ventajas o inconvenientes de la captura fotoquímica frente a la digital, pienso que para un director es una herramienta extraordinaria que te permite comprobar, con absoluta fidelidad, el resultado exacto de tu trabajo en el instante mismo en que lo estás realizando. Esa seguridad agiliza los procesos y te hace ganar tiempo con lo que esto supone para un director en un rodaje"


Jueves, 14 de junio de 2012






Título: Los niños salvajes
Título original: Els nens salvatges
Dirección: Patricia Ferreira
Guión: Patricia Ferreira, Virginia Yagüe
País: España
Año: 2012
Duración: 100 min.
Género: Drama
Reparto: Aina Clotet, José Luis García Pérez, Ana Fernández, Marina Comas, Clara Segura, Francesc Orella, Emma Vilarasau, Marc Rodríguez, Marisol Membrillo, Àlex Monner, Mercè Pons, Eduardo Velasco, Daniel Sicart, Montse Germán, Lluís Villanueva, Xavier Ripoll, Albert Baró, Cati Solivellas, Israel Frías, Pep Amores, Julia Ibarz, Elen Kun
Web: www.elsnenssalvatges.wordpress.com
Distribuidora:Alta Films
Productora: Televisió de Catalunya (TV3), Distinto Films, Áralan Films S.L.

Casting: Laura Alvea Pep Armengol
Departamento artístico: Aitana Ozaeta
Dirección: Patricia Ferreira
Diseño de producción: Irene Montcada
Efectos especiales: Jaime Fortea, Juan Carlos Dávila
Fotografía: Sergi Gallardo
Montaje: Antonio Frutos
Música: Pablo Cervantes
Producción asociada: Marta Velasco, Pep Amores
Producción ejecutiva: Gonzalo Bendala, Miriam Porté
Producción en línea: Marta Velasco
Sonido: Alex Silva, Daniel Rodriguez, Jordi Cirbian, José Javier Tomé, Rodrigo Villanueva, Sonoris
Vestuario: Marta Wazinger Paula Ventura, Sonia Segura



Drama narrado en forma de thriller
Nacido de una historia real, un suceso terrible que desató la curiosidad de la directora, el filme está protagonizado por Álex Monner, Marina Comas y Albert Baró, tres jóvenes normales, de familias normales, que viven en una gran ciudad. Aislados de sus padres y profesoras, incapaces de entenderse con ellos, nadie sabe qué pasa por sus cabezas, qué motiva sus acciones. “Su aislamiento emocional llevado al extremo tendrá consecuencias inesperadas que sacudirán a la sociedad”. Los niños salvajes avanza, con una estética propia del cine documental, al paso de una investigación. Alguien, que no se identifica en la ficción hasta el final, hace preguntas a los protagonistas y se muestran, desde el punto de vista de cada chico, los hechos ocurridos una noche concreta, para llegar al descubrimiento final, el suceso que ha provocado esas indagaciones.





 Álex Monner, Marina Comas y Albert Baró

Ganadora del 15 Festival de Málaga. Cine Español, la nueva película de Patricia Ferreira, Los niños salvajes, se estrena el 25 de mayo en las salas.

La nueva película de Patricia Ferreira, cuarto largometraje de ficción de su carrera, se alzó con el máximo galardón en la reciente edición del Festival de Málaga. Cine Español, donde también ganó los premios al Mejor Guion (Patricia Ferreira y Virginia Yagüe), Mejor Actor de Reparto (Álex Monner) y Mejor Actriz de Reparto (Aina Clotet). Los niños salvajes, una producción de Distinto Films y Áralan Films, es un drama narrado en forma de thriller con el que la directora y guionista se adentra en el mundo de los adolescentes

Tomar partido
“Cuando vi la noticia en televisión empecé a pensar cómo era posible que un adolescente normal hubiera cometido un hecho así”, explica la directora, que ha vuelto a trabajar en el guion con Virginia Yagüe. Un tiempo de intensa investigación, en el que asistieron a clases con los chicos, hablaron con ellos y con los profesores… dio paso a una historia que fue adentrándose en ese universo de la adolescencia, hasta que las posiciones quedaron claras. Patricia Ferreira se pone del lado de los jóvenes protagonistas y mira el mundo a través de sus ojos. “¿Son realmente salvajes o simplemente lo parecen en nuestra mirada? ¿O los salvajes somos nosotros, con el continuo empeño de juzgarles y de marcar su vida?” se pregunta Ferreira, quien se responde a sí misma y al público con su propia película: “Somos nosotros, los adultos, los que les vemos como unos salvajes. Y yo me pongo del lado del más débil y ellos lo son, porque no saben nada del mundo y nosotros, sí”.
Limpiarse de prejuicios
La cineasta, que se confiesa sorprendida de la inteligencia emocional que ha descubierto en los adolescentes, asegura que tuvo que echar la vista atrás y recordar su propia adolescencia y limpiarse de prejuicios. “Al principio creía que estaba hablando con personas que no me entenderían y me encontré una gran inteligencia emocional. Comprendí que tenía que hablarles de igual a igual”.
Libertad de rodaje
Finalmente, los tres jóvenes protagonistas colaboraron con la energía propia de su edad en el rodaje y en la construcción de sus personajes, a los que aportaron algunas sugerencias en los diálogos. Los jóvenes actores, que debieron aprender a dibujar, montar en moto y practicar kickboxing, contagiaron de vitalidad al equipo de la película, que se permitió introducir cambios en las distintas fases de ésta. “Hemos rodado con mucha libertad –dice Patricia Ferreira-. Hay películas en las que es fundamental que los actores se ciñan al guion, aquí no fue así, nos permitimos cambios”.
Mundos paralelos
Con Aina Clotet, José Luis García Pérez, Francesc Orella y Marc Rodríguez, entre otros, en el reparto, la historia va mostrando la realidad de los adolescentes, “chicos que viven en un mundo paralelo al de los adultos. Creo que existe un problema de empatía, de memoria y de respeto. Los adultos tendríamos que saber que nuestros valores no son los únicos”. Así a la incomunicación consustancial a la adolescencia, la directora añade todo lo que rodea a los jóvenes y lleva al límite ese aislamiento emocional que experimentan. Más allá del suceso final de este relato, una excusa para bucear en el universo de los personajes principales, la película provoca una reflexión destinada al público adulto, “que no creo que vayan a ser indiferentes a la historia, igual que pienso que los que se van a sentir más a gusto con ella serán los jóvenes”.

ANULADA





SINOPSIS

Paul Shepherdson (Richard Gere) es un ex agente de la CIA, cuya misión ahora en el ocaso de su carrera es adiestrar a un joven perteneciente al FBI, Ben (Topher Grace, 'Historias de San Valentín') y traspasarle sus conocimientos para intentar dar caza a un peligroso criminal ruso que prepara atentar contra el senador de los Estados Unidos. Paul se pasó toda su vida detrás de él y nunca pudo averiguar quién era y dónde se escondía, por lo que siempre ha llevado esa espina clavada en su conciencia. Sin embargo, el caso es que las pruebas que tienen para llegar a este escurridizo hombre son confusas y contradictorias: algunas apuntan a que este hombre está muerto, otras, que se encuentra infiltrado en las altas esferas y que ha adquirido un poder relevante gracias al cual poder manipular desde dentro la información.

Título: La sombra de la traición
Título original: The Double
Dirección: Michael Brandt
Guión: Derek Haas, Michael Brandt
País: Estados Unidos
Año: 2011
Duración: 98 min.
Género: Criminal, Thriller, Intriga
Calificación: No recomendada para menores de 18 años
Reparto: Richard Gere, Topher Grace, Martin Sheen, Tamer Hassan, Stephen Moyer, Chris Marquette, Odette Yustman, Stana Katic, Yuriy Sardarov, Ivan Fedorov, Ed Kelly, Jeffrey Pierce, Larry Gilliard Jr., Mike Kraft, Andy Manning, Randy Flagler, Ella Maltby, Dan Lemieux, Maxfield Lund, Jimmy Ortega, Darcy Leutzinger, Ele Bardha, Nina Kircher, Devin Scillian, Jimmy Rhoades, Hugh Maguire, Jamie Ridge, Sonja Crosby, Nicole Forester, David Shackelford, Isaac Ellis, Matt McColm, Frank Fileti
Web: www.lasombradelatraicion.es
Distribuidora:Aurum Producciones
Productora: Industry Entertainment, Imagenation Abu Dhabi FZ, Hyde Park Entertainment, Agent Two, Brandt/Haas Productions

Agradecimientos: Cole Barager
Casting: Caitlin McKenna-Wilkinson, Dominika Posserén, Janet Pound, Kathy Mooney, Michael J. Babcock, Ryan Hill
Coproducción: Manu Gargi, Stefan Brunner
Departamento artístico: Anthony Yarbrough, Cheryl Gould, Christian Barr, Corey Kovoch, David Burgis, Drew Pinniger, Grace Culbertson, Hilary Bristoll, Jenny E. McCracken, Jerry Bingham, Jerry Sanders, Kathleen A. Runey, Kenneth Stanley, Kent H. Johnson, Matthew S. Stinson, Michael A. Watt, Paul Peabody, Samantha Watson, Sarah M. Pott, Taryn Shick, Vicki Stefanopoulos
Departamento de transportes: Bill Neckrock, Charlie Wright, Darrel Foley, David B. Jackson, David Schmidt, Demond Dickerson, Erik Von Hof, Ken Kupchick, Russell Hicks, Ted Basso
Departamento editorial: Laura Geucherian, Nathanael Sherfield, Tim Mirkovich
Departamento musical: Cevin Key, Tony Morales
Dirección: Michael Brandt
Dirección artística: Caty Maxey
Diseño de producción: Giles Masters
Efectos especiales: David J. Barker, David Scheper, Ken Gorrell, Skylar Gorrell
Efectos visuales: Bo Opfer, Cristiano Meira, Maggie Kraisamutr, Mitch Gonzalez, Sean Findley, Troy Morgan
Fotografía: Jeffrey L. Kimball
Maquillaje: Brian McManus, John Tarro, Kevin J Edwards, Kimberly Jones, Shannon Bakeman
Montaje: Steve Mirkovich
Música: John Debney
Producción asociada: Tali Lipa
Producción ejecutiva: Ed Borgerding Jules Kovisars, Louis Hagney Mohamed Khalaf Al-Mazrouei
Reparto: Kelly Wagner
Sonido: Amber Conroy, Chris Terhune, Dennis Grzesik, Jay Wilkinson, Jim Brookshire, Jonathan Wales, Linda Di Franco, Richard Kitting, Robert Dehn, Siyabulela Mgabadeli, Steven Iba, Tula Snoeck, Zach Michaelis
Vestuario: Aggie Guerard Rodgers Brittany Pask, Yuna S. Haney
Michael Brandt (guionista de películas como 'Wanted'), se estrena en la dirección con 'La sombra de la traición', un thriller de espionaje y dobles identidades en el que también aparece Martin Sheen



                                                                    CRITICAS
Disfrazar una nueva paranoia con el vestido de gala de una vieja paranoia: ese parece ser el lema de 'La sombra de la traición'. Una estrategia que genera más de un interrogante. Por ejemplo: en la era del terrorismo integrista-religioso-fundamentalista-global, ¿qué sentido tiene sacar a colación las viejas batallitas de la Guerra Fría entre americanos y soviéticos? Uno podría imaginar que el director y guionista de la película, Michael Brandt, aspira a utilizar aquella vieja contienda (tan fría como subterránea y cargada de simbología) para reflexionar sobre los miedos que atenazan a la Norteamérica actual. Sin embargo, lejos de la radiografía social, la película toma otros derroteros más lúgubres y fantasiosos.

Jueves, 7 de junio de 2012






SINOPSIS

Grant (Patricia Clarkson, 'Retrato de April'), es una mujer madura que ocupa una respetable posición social por ser la mujer de un diplomático. Sin embargo, precisamente por esta razón, pasa la mayor parte del tiempo sola, mientras su esposo se encuentra en importantes cumbres y misiones humanitarias pertenecientes al organismo para el cual trabaja. Así que Juliette decide realizar un viaje por ella misma a un lugar exótico, como medio de vivir aventuras por su cuenta y dejar el aburrimiento atrás de la gran ciudad. Elige El Cairo, en Egipto. Allí su marido tiene un conocido, Tareq (Alexandr Sidding, 'Doomsday. El día del juicio'), y él se convertirá en su anfitrión en la ciudad, le enseñará sus misterios y también la liberará de muchos de sus tabúes. Irremediablemente se sentirán atraídos el uno por el otro y vivirán una intensa aventura que les pillará por sorpresa, pero de la que ambos saldrán profundamente revitalizados.
Al frente del proyecto, la directora canadiense Ruba Nadda ('Sabah'), experta en historias de amor interraciales y multiculturales.
Título: Cairo Time
Título original: Cairo Time
Dirección: Ruba Nadda
Guión: Ruba Nadda
País: Canadá, Egipto, Irlanda
Año: 2009
Duración: 90 min.
Género: Drama, Romance
Reparto: Patricia Clarkson, Alexander Siddig, Elena Anaya, Amina Annabi, Tom McCamus, Mona Hala, Fadia Nadda, Mohamed Abdel Fatah, Hossam Abdulla, Nabil Shazli, Ahmed Ghareeb, Hanafi Mohamoud El Gazar, Roanne Bell, Andrew Cullen, Katie Sherif, Michelle Power, Sarah Farouk Ahmed, Ibrahim Abdullah, Ibramo, Wafik Aboul Secoud, Magdy Hafez, Vincenzo, Nagham Osman, Ahmed El Ashry, Magda Thabet, Robert A. Pandini, Mariam Miklwl, Ahmed Abu Seda, Sherif Attla, Khouloud Kamel, Mohamed Shahin, Heba Hammad, Esras El Shenawy, Ibrahim Salah, Amr Abul Nasr, Cosima, Uta, Nader Basyouni, Radi Ali Ahmed, Tarek Hariri, Chole Sharon, Abdel Hameed El Belkassy, Gigi, Mariam Aboul Magd, Hesham Saleh, Mohammed Waleed, Wagif, Hesham Abou El Magd, Daniel Iron
Web: www.cairotime.ca
Distribuidora:No disponible
Productora: MISR International Films, Harold Greenberg Fund, The, Astral Media, Téléfilm Canada, Samson Films, Foundry Films, Corus, Ontario Media Development Corporation (OMDC), CITY-TV, Movie Network, The, Movie Central, Super Channel

Agradecimientos: Atom Egoyan, Carrie Paupst Shaughnessy, Nagham Osman, Simone Urdl
Casting: Salma El Tarzy
Coproducción: Claire Welland
Departamento artístico: Ayman Gaber, Magdy Seif, Manal Hossam El Din, Mostafa Ringo
Departamento editorial: Andrew Pascoe, Ashley Tolhurst, Brian Reid, Jason Giberson, Jeremy Kay, Lex Batten, Louis Casado, Mark Kueper, Patrick Duchesne, Rob Gyorgy, Trevor White
Departamento musical: Anna Ralph, David Hayman, Ian McNulty, Jenny Dowdall, Kate O'Connor, Lisa Dowdall, Niall Byrne, Stacey Horricks, The Dublin String Quartet, Tim Martin
Dirección: Ruba Nadda
Dirección artística: Hend Haider
Diseño de producción: Hamed Hemdan, Tamara Conboy
Efectos visuales: Derek Grime
Fotografía: Luc Montpellier
Guión: Ruba Nadda
Maquillaje: Hesham Said, Mohamed El Daw, Monica Huppert, Robert A. Pandini
Montaje: Teresa Hannigan
Música: Niall Byrne
Producción ejecutiva: Charles Pugliese, Christine Vachon
Producción en línea (Egipto): Nabil Shazli
Producción MISR International Films: Gabriel Khoury
Productor asociado: Foundry Films: Shana Collier
Reparto: Jason Knight, John Buchan
Sonido: Alan Zielonko, Brent Pickett, David Caporale, David McCallum, David Rose, Janice Ierulli, Jean Bot, Joe Morrow, Lou Solakofski, Mark Shnuriwsky, Robert Fletcher, Steph Carrier
Vestuario: Brenda Broer Khaled El Sheik, Lina Aly, Monia Fath Elbab, Sheila Fitzpatrick    Juliette



RUBA NADDA

'Cairo Time' fue elegida la Mejor Película canadiense en el 34 Festival Internacional de Cine de Toronto. El productor Daniel Iron, de Foundry Films, estaba en Toronto terminando de trabajar en “Away from her”, de Sarah Polley, cuando Ruba Nadda le encontró y le entregó el guión de “Cairo Time”. Tras leerlo, Iron declaró: "Fantástico. En ese momento me di cuenta de que era alguien con quien quería trabajar para siempre”. Su intuición no le falló. “El anterior trabajo de Ruba, “Sabah”, tenía una delicadeza y un romanticismo que encajaba perfectamente con el guión. Las interpretaciones fueron estupendas y me quedé impresionado con lo que ella era capaz de hacer con un presupuesto minúsculo. Sus otros guiones (es una escritora prolífica, con varios guiones pendientes de rodar) eran totalmente diferentes unos de otros, y estaba claro que ella no sólo es una escritora inteligente y cuidadosa cuyo trabajo está centrado en los personajes, es realmente una directora de cine