miércoles, 2 de enero de 2013

"El Capital" Jueves 10 de Enero

El capital es la historia del imparable ascenso de Marc Tourneuil (Gad Elmaleh), un prescindible sicario del capital que se convierte en su indiscutible amo y señor. En palabras del director Costa-Gavras: «Somos esclavos del capital. Nos tambaleamos cuando se tambalea. Nos regocijamos cuando crece y triunfa. ¿Quién nos liberará? ¿Deberíamos liberarnos nosotros? Deberíamos conocer al menos a los que lo sirven y cómo lo hacen».
  • Fecha de Estreno: 30 de Noviembre 2012
  • Título Original: Le capital
  • Género: Drama
  • País: Francia
  • Año: 2012
  • Director: Costa-Gavras
  • Intérpretes: Gad Elmaleh, Gabriel Byrne, Natacha Régnier, Céline Sallette, Liya Kebede, Hyppolite Girardot, Daniel Mesguich, Bernard Le Coq, Olga Grumberg
  • Duración: 114 min
 
 
 
Título: El capital
Título original: Capital
Dirección: + Costa-Gavras
País: Francia
Año: 2012
Duración: 114 min.
Género: Drama
Reparto: Gabriel Byrne, Gad Elmaleh, Céline Sallette, Liya Kebede, Jordana DePaula, Katharine Bennett-Fox, Hippolyte Girardot, Natacha Régnier, Philippe Duclos, Bruno Ricci, Bernard Le Coq, Paul Barrett, Eric Naggar, Dominic Gould, Nick Raio, Jordan Woods-Robinson, Astrid Whettnall, Patty Hannock, Claire Nadeau, Vincent Nemeth, Daniel Mesguich, Jean-Marie Frin, Bixente Lizarazu, Yann Sundberg, Nicolas Beaucaire, Bruno Paviot, Hugo Malpeyre, Mark Antoine, Alexandre Gavras, Lemmy Constantine, Justin Bowen, Dimitri Michelsen, Benoit Bertran de Balanda, Olga Grumberg, Sylvain Viricel, Bernard Bullen, Emmanuel Hamon, Cyril Dubreuil, John Paval
Guión: Costa-Gavras, Jean-Claude Grumberg, Karim Boukercha
Distribuidora:SAVOR
Productora: K.G. Productions, Centre National de la Cinématographie (CNC), France 2 Cinéma, Cofinova 8

Casting: Erin Fragetta, Lori Wyman, Susan Chaddock
Departamento artístico: Alexandre Chapuis, Christophe Mercier, Etoile Blain-Petry, Oliver Walpole
Departamento editorial: Clément Guégan
Departamento musical: Anne-Sophie Versnaeyen
Dirección: Costa-Gavras
Dirección artística: Sophie Hervieu
Fotografía: Eric Gautier
Guión: Costa-Gavras, Jean-Claude Grumberg, Karim Boukercha
Maquillaje: Frédérique Arguello
Montaje: Yannick Kergoat, Yorgos Lamprinos
Novela original: Stéphane Osmont
Producción ejecutiva: Gaetan Rousseau
Sonido: Daniel Sobrino, Desjonqueres, Simon Poupard, Thomas Desjonquères
Vestuario: Beatrice Cousson Eve-Marie Arnault



Konstantinos Gavras

Konstantinos Gavras, llamado Costa-Gavras, es un director de cine franco-griego, nacido en Lutra-Iraias, Atenas, Grecia, el 13 de febrero de 1933.
 
 

" Costa-Gavras ha destacado por ser un director mucho más preocupado por el contenido que por la forma. Sus películas parten de tramas bien estructuradas, de corte clásico, a veces con un estilo descuidado o esquemático pero siempre con asuntos muy claros: la dictadura militar en Grecia en Z (1969), la política estadounidense en Suramérica en Estado de sitio (1972) y Desaparecido (1982) o el nazismo en Sección Especial y La caja de música (1989).

Al componente de denuncia, siempre muy ligado a la actualidad de cada momento histórico, le acompaña el evidente gusto del director por el drama shakespeariano, las luchas de poder, las conspiraciones, los crímenes y las bajezas de quienes dominan nuestros destinos. Si antes el poder estaba en manos de los gobiernos y los políticos y contra ellos lanzaba sus dardos, que Costa-Gavras los sustituya por los grandes ejecutivos es sólo un signo de los tiempos y de que sigue en forma. “Desde los griegos hacemos espectáculo. Vamos al cine para amar, para detestar, para saber que estamos vivos. Todo el cine es político, todas esas películas de acción de Hollywood son muy políticas, incluso las comedias románticas más tontas. No veo ninguna contradicción entre hacer espectáculo y hacer películas desde un punto de vista político, es imposible escapar a eso”.

Mientras Theo Angelopoulos, el otro gran cineasta griego del siglo pasado, arremetía contra la estética y la narrativa convencional de Costa, éste se muestra mucho más diplomático: “Theo tenía su opinión y la respeto pero no entiendo eso de que para ser de izquierdas haya que renunciar al componente de entretenimiento del cine. Yo hago películas para el público. Él nos has dejado una obra formidable y lamenté mucho su muerte”. La polémica entre estos dos grandes del cine europeo queda zanjada. Tal grado de diplomacia contrasta con el estilo airado de Angelopoulos y concuerda a la perfección con el del propio Costa-Gavras, un hombre de izquierdas moderado, un clásico socialista a la europea, a favor de un capitalismo regulado y del estado del bienestar, como queda claro en la película.

“La caída del comunismo ha sido mala para el capitalismo”, reflexiona. “Cuando había dos bloques los soviéticos actuaban como freno a los excesos del capitalismo. Los gobiernos se sentían obligados a acotar los límites del sistema y a preocuparse por los asuntos sociales. Cuando cayó el muro cayeron con él todas las cortapisas morales. Habían ganado y tenían derecho a llegar hasta el final”. En la película, Costa-Gavras contrapone de forma clara el capitalismo europeo con el estadounidense, cuyos ejecutivos son definitivamente los villanos sin matices. Son cosas, también, de ese esquematismo tan propio de un cineasta para el que siempre ha sido más importante ser claro que preciso.

Con una imponente mata de pelo gris, delgado y aspecto de galán a lo Cary Grant, Costa Gavras es quizá uno de los últimos representantes de ese caballero europeo culto, refinado y preocupado por los problemas del mundo, ese intelectual comprometido a la francesa que hoy está en total decadencia. Parece tan alerta y despierto como siempre: “Las nuevas generaciones te obligan a adaptarte. Me fascina, por ejemplo, su manejo de la elipsis”. Finalmente, la multiplicidad de pantallas a través de las que se mueve el cine actual le produce al veterano director inquietud y, al mismo tiempo, esperanza: “El cine reivindica hoy más que nunca el placer de la imagen. Su mito hay que preservarlo porque tiene un gran futuro”.




Dirección

Año
Título
Profesión
Notas de Usuarios
2012El CapitalDirector
3,3
Ver el tráiler
2008Edén al OesteDirector
3,2
Ver el tráiler
2005ArcadiaDirector
3,2
Ver el tráiler
2001AmenDirector
2,9
Ver el tráiler
1997Mad CityDirector
3,0
1995Lumière y compañíaDirector
3,1
1989La caja de músicaDirector
3,2
1988El sendero de la traiciónDirector
3,0
1986Consejo de familiaDirector
3,0
1983Hanna K.Director
3,0
1982Missing (Desaparecido)Director
3,0
1979Una mujer singularDirector
3,1
1974Sección especialDirector
3,0
1969ZDirector




Guionista

Año
Título
Profesión
Notas de Usuarios
2012El CapitalGuionista
3,3
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2008Edén al OesteGuionista
3,2
Ver el tráiler
2005ArcadiaGuionista
3,2
Ver el tráiler
2001AmenGuionista
2,9
Ver el tráiler
1986Consejo de familiaGuionista
3,0
1983Hanna K.Guionista
3,0
1982Missing (Desaparecido)Guionista
3,0
1979Una mujer singularGuionista
3,1
1974Sección especialGuionista
3,0
1969ZGuionista
3,1

Equipo técnico

Año
Título
Profesión
Notas de Usuarios
1964A escape libreSegundo realizador
3,0
1964Los felinosAsistente primero de dirección

 

Actor

Año
Título
Papel
Notas de Usuarios
2011Le Voyage extraordinairelui-même
3,0
2010Burke and Hare-
1996La familia Stupidle type de la station-service
3,0
1985Espías como nosotrosUn agent de la patrouille Tadzhik
3,0
1974Sección especialun milicien
3,0

Producción

Año
Título
Profesión
Notas de Usuarios
2011Vivement le cinémaCoproductor
3,1
1984El té del harén de ArquímedesProductor
3,1

 
Costa-Gavras escribe sobre "El capital"

Costa-Gavras
Costa-Gavras
                                
                                   
Ésta es una película en la que todos estamos implicados. Todos vivimos esta situación cotidianamente. Nos levantamos y pensamos: '¿qué podemos hacer para que los mercados estén contentos, para que sean positivos y estables?'. El mercado, esa realidad sin entidad material, es como un enfermo al que hay que consolar, cuidar y animar para que mejore. Nos hemos convertido en rehenes de los mercados y de la coyuntura.

Hay personas que no viven la enfermedad desde la inquietud y la angustia. Viven de la enfermedad. Es su trabajo. No la dirigen. La coyuntura está a merced del enfermo, o sea, del orgullo, la avaricia, las futilidades de unos clanes que persiguen su interés al margen de las reglas sociales, la avidez...

Tras la proyección de "Arcadia" en un municipio cercano a la fábrica de papel en la que habíamos rodado, el alcalde (y diputado de la UMP) se nos acercó a Jean-Claude Grumberg y a mí y nos confesó: "No se puede hacer nada, la economía lo dirige todo. Bueno, sí, todavía podemos cambiar los nombres de las calles...". Escuchamos con compasión cívica su larga explicación. Más tarde, Jean-Claude ironizó sin ninguna compasión sobre su problema político-económico.

Ambos espolearon mi curiosidad... La etapa siguiente fue mi encuentro con el libro de un banquero heterodoxo: "Le Capitalisme total", de Jean Peyrelevade, que me reveló un mundo cuya existencia conocía, aunque sin sospechar su amplitud, y me incitó a examinar más de cerca ese "total" tan próximo al "totalitarismo", y a sus oficiantes.

Ese libro me llevó a su vez a la lectura de "El capital", la novela de Stéphane Osmont, que, a pesar de su portada extravagante, me dio ganas de filmar al instante. Licenciado en la École Nationale d" Administration y antiguo trotskista, Stéphane conoce perfectamente el mundo financiero, porque lo ha vivido desde dentro. La ferocidad con la que analiza el personaje de Marc Tourneuil y su aventura despertó mis deseos de seguirlo por ese camino.

Había nacido la idea de la película.

Empecé la escritura del guion hace más de dos años con Karim Boukercha. Juntos levantamos la columna vertebral de la película. Luego, proseguí durante más de un año con Jean-Claude. Fue un trabajo largo, agotador, pero lleno de descubrimientos.

Los personajes de ficción son los depositarios de nuestras verdades. Gracias al innegable toque de autenticidad con el que lo describió Stéphane Osmont, Marc Tourneuil nos fascinó.

No se trataba de hacer una película que describiese en detalle el mundo del dinero, sus métodos y sus mecanismos, como hace Osmont en sus 589 páginas, ni lo que descubríamos nosotros día a día al profundizar en nuestras investigaciones: un mundo financiero parecido a las muñecas rusas pero al revés; la que se descubre es más grande y más increíble que la anterior.

Kerviel: un joven que juega legalmente y pierde 5000 millones de euros... Decenas de miles de norteamericanos que pierden sus casas, estafados por los bancos y sus subprimes... Lehman Brothers, un gran banco que quiebra por haber especulado demasiado... Los hedge funds. "Buitres depredadores", "tienen beneficios indecentes", "amenazan al planeta financiero con sus especulaciones", "buitres que sobrevuelan los país pobres", etc. Los paraísos fiscales esconden 21 billones custodiados por los bancos privados para que los ricos no paguen impuestos. Y todavía más: Libor y Euribor... Los bancos se estafan entre sí, al tiempo que roban a sus clientes. Un banco internacional blanquea dinero del cártel mexicano de la droga. Ciertos bancos británicos hacen negocios con Irán, cuando la ONU lo prohíbe...

Y tantas otras muñecas rusas descubiertas o por descubrir... Queríamos que la película se hiciera eco de todo esto.

Decidimos explorar el personaje de Marc Tourneuil, contar y mostrar su aventura y sus sentimientos, sus inquietudes, sus alegrías, su papel en nuestro mundo y en la tormenta financiera que está causando estragos. Sus luchas en su mundo, del que depende el nuestro, sus enfrentamientos con otros hombres como él, cegados por una única satisfacción: el dinero. A diferencia de esos hombres, Marc Tourneuil construye su epopeya con lucidez. Esa lucidez es también su satisfacción.

Alumno de l'École polytechnique -que forma a los altos cargos del Estado francés-, de buena familia trabajadora, jefe moderno, cultivado, hombre de mundo, Marc es un dirigente de nuestro tiempo. Forma parte de la élite. La nueva aristocracia. Seduce y es seductor. Marc sería un hombre de bien si no se encontrase inmerso en esa carrera por el poder en la que hasta el sexo se convierte en una válvula de escape para las múltiples frustraciones que nacen de su ascensión.

Como sus colegas, piensa que, tal y como está organizada, la sociedad no puede prescindir de ellos. Se sienten legitimados e imprescindibles. Son ellos quienes dirigen la economía de los países, cuando nosotros creíamos que lo hacían los Gobiernos.

Fue seguramente el descubrimiento del poder de los hombres como Marc Tourneuil lo que condujo a la señora Merkel a imaginar un medio para salvar la democracia. Su propuesta es ¡adaptar la democracia al mercado!

¡Gran idea! Se salvarán las apariencias. Pero la democracia... ¡ya veremos!



28/11/2012 10:51:49


CRITICA DE CINE:

 
 
 

Por Ricardo Aldarondo (Fotogramas)

Gusta comprobar que Costa-Gavras, lejos de mostrarse apolillado o anclado en el pasado, es capaz de seguir ejerciendo de agitador y meter el dedo en el actual disparate económico, y su correspondiente huracán que ha puesto patas arriba el concepto de los valores humanos. Más que hacer una disección de tono político, emplea el sarcasmo y la paradoja para retratar la era de la confusión. El Capital concentra en un personaje ambiguo y cambiante el sistema del beneficio a toda costa. Quien se define cínicamente como un moderno Robin Hood representa un tiempo en el que los bandos se confunden y quien supuestamente ayuda a los pobres puede en realidad estar potenciando a los ricos, o a sí mismo.
Costa-Gavras aporta una realización muy dinámica y de look moderno, hace enseguida cómplice al espectador a través de algunas frases brillantes en su cinismo y saca partido visual a ese loco y absurdo mundo de las finanzas. Menos acertado aparece un guión con una trama más divertida que punzante, pero El Capital viene muy bien como catarsis para vehicular los malos humos del espectador ante la situación actual