Basado en hechos reales, el thriller Argo relata la operación encubierta a vida o muerte que se llevó a cabo para rescatar a seis norteamericanos durante la crisis de los rehenes de Irán, y se centra en el poco conocido papel que desempeñaron la CIA y Hollywood (información que no fue revelada hasta pasados muchos años del suceso).
Más de 30 años después, Ben Affleck dirige, produce y protagoniza Argo: una película basada en la historia real de la misión encubierta para rescatar a seis norteamericanos atrapados en Irán, tras la toma de la Embajada de Estados Unidos en Teherán que conmovió al mundo en 1979 .
El grupo había conseguido por los pelos no ser tomado como rehén por los revolucionarios iraníes y se les dio refugio en la residencia del embajador canadiense Ken Taylor, que arriesgó todo lo que estuvo en su mano para ayudar a los norteamericanos, incluso cuando el resto les volvió la espalda. Pero los “huéspedes” (como se han llegado a llamar) estaban en constante peligro de ser encontrados y capturados… o de algo peor. Con el tiempo agotándose, el mejor experto en exfiltraciones de la CIA, Antonio (“Tony”) Mendez, concibió un plan de escape brillante aunque estrafalario.
“Tony era amigo de un famoso artista de maquillaje llamado John Chambers y sabía que los profesionales del cine a veces viajan en busca de determinados lugares, así que le ocurrió una idea única”, explica Affleck.
El plan consistía en que los seis fingieran ser un equipo de rodaje canadiense en busca de un determinado lugar para después simplemente escaparse en avión….aunque llevarlo a cabo resultó ser cualquier cosa menos sencillo. “Se trataba de un juego sin reglas, por lo que era extremadamente arriesgado. Lo más peligroso era la inseguridad acerca de lo que harían aquellos a los que estábamos intentando evitar: no teníamos modo de saber lo que ocurriría si nos capturaban (a nosotros o a alguno de los rehenes)”, recalca Tony Mendez.
Joshuah Bearman, que en 2007 relató la huida en un artículo de la revista Wired, nos cuenta que “la toma de la embajada fue un suceso sísmico a nivel mundial. Nadie sabía cómo responder a una situación como esa. El problema de los seis huéspedes era aún más peliagudo puesto que la diplomacia no era una buena opción y, día a día, aumentaban las posibilidades de que fueran descubiertos. Finalmente, Tony Mendez, que había exfiltrado a mucha gente de Irán y de otros países, tomó cartas en el asunto ideando este plan”.
Había también una amenaza muy real contra quienes dieran refugio a los norteamericanos. El embajador Ken Taylor afirma que “durante aquellos tres meses, el personal de la Embajada Canadiense estuvo en peligro por la situación. Todos nos sentíamos ofendidos por la ruptura violenta del protocolo diplomático, pero además, se trataba de nuestros amigos. Estados Unidos y Canadá han mantenido siempre una relación especial que supera cualquier límite. Me han atribuido buena parte del mérito, pero también se debe a mi mujer, Pat, y al personal de la embajada, así como a mis compañeros de Canadá”.
En una sesión de emergencia, el Parlamento canadiense acordó realizar una excepción a su legislación a fin de proporcionar un pasaporte canadiense falso a los seis norteamericanos como “equipo de rodaje”. Gracias a la ayuda diplomática, llegaron hasta el embajador Taylor, que se reunió con Mendez para liberarlos. Empleando su amplia experiencia en falsificación, Mendez les añadió el correspondiente visado iraní, que indicaba que los seis habían llegado al país tan solo el día anterior.
“Para mí”, dice Affleck, “uno de los temas más importantes de la película es recordar cuando Estados Unidos se alzó como nación para dar las gracias a Canadá. Nada de esto habría sido posible sin su ayuda, así que Estados Unidos estará siempre en deuda con nuestros amigos del norte”.
En la actual era de la información inmediata, parece inconcebible que toda la operación permaneciera en el más alto secreto hasta que el presidente Clinton la sacara a la luz en 1997. Sorprendentemente, incluso después de que Tony Mendez relatara los hechos en su libro El Maestro del disfraz del año 2000 y, posteriormente, Bearman explicara los detalles en Wired, la mayor parte la población siguió sin apenas conocer una historia que el propio Affleck admite que “suena totalmente absurda. No me extraña, porque parece completamente increíble, pero el hecho de que ocurriera es aún más fascinante”.
“Esta operación fue un suceso poco conocido y con final feliz en un capítulo difícil de la historia”, dice Bearman. “La gente se enteró de que seis norteamericanos habían conseguido escapar con la ayuda de los canadienses unos cuantos meses después del suceso, pero hasta que la operación no salió a la luz años después, nadie sabía que en realidad la CIA había llevado a cabo una misión tan arriesgada para ponerles a salvo empleando una disparatada tapadera”.
Al principio, el artículo de Bearman llamó la atención de los productores Grant Heslov y George Clooney. “Recuerdo bien la crisis de los rehenes, pero no conocía esta historia, así que me pareció asombrosa y muy buena. Supe inmediatamente que me encontraba ante una película y que tenía muchas ganas de hacerla. Además, George pensó lo mismo”, indica Heslov.
“No creo que sea tan poco habitual relacionar Hollywood con la CIA porque el espionaje ya es de por sí algo muy teatral”, indica Mendez
“Es cierto”, afirma Heslov. “En ambos mundos se utilizan situaciones ficticias y disfraces para crear escenarios convincentes, con lo cual, sí coinciden”.
Terrio concertó una cita con Mendez, que había dejado la CIA en 1990. “Esta película gira entorno a un rescate de personas cuya vida pende de un hilo. El riesgo no podría ser mayor, pero quería conocer el día a día de Tony porque si entiendes los detalles de la vida de un agente de la CIA de aquella época, consigues un drama más complejo, que te lleva más allá de la acción y del suspense. Cuando empiezo a perderme en la magnitud de la historia (cómo los sucesos históricos arrastraron a estos hombres y mujeres), recuerdo que debajo de todo se encuentra tan solo una historia humana sobre personas que intentan hacer todo lo posible para evitar el destino”, comenta el guionista.
“Sabes que has contratado al escritor adecuado cuando conecta tan estrechamente con el material”, dice Heslov. “Intrínsecamente, es una historia fabulosa, por lo que ya está ganada la mitad de la batalla, pero además Chris redactó un guión asombroso. Plasmó todo desde la primera versión borrador”.
Affleck asiente: “es uno de los mejores guiones que he leído. Siempre estoy buscando grandes historias y sé cuándo encuentro una. Eso fue lo que pasó con Argo: era absolutamente apasionante, así que me alegré de poder dirigirla”.
Heslov y Clooney se enteraron de que Affleck estaba interesado en dirigirla poco después de ver su drama “The Town: Ciudad de ladrones” de 2010. “Ben tiene muy buena intuición y sabe cómo emplear la cámara para relatar historias. También ve las cosas desde una perspectiva clara, y eso es probablemente lo más importante en un director. Sabe cómo llevar las películas hasta un clímax y, frente a lo que nos habíamos imaginado, mostró el lado más thriller de Argo”, afirma Heslov.
Uno de los mayores retos de los cineastas fue la yuxtaposición de un drama de vida o muerte con una comedia irónica. “Comienza siendo muy seria y luego el tono cambia, en concreto en la parte de Hollywood. Queríamos que Argo tuviera alguna frivolidad, pero integrada de forma cohesiva. Al final, creo que hemos conseguido el equilibrio perfecto, lo que demuestra la calidad de Ben como director”, explica Heslov.
“El humor era un elemento importante del guión”, añade Affleck, “pero se trataba del aspecto más difícil de tratar. Mi principal preocupación era asegurarme de que el humor no pusiera el peligro el carácter de urgencia de la situación ni el realismo. Afortunadamente, contábamos con Alan Arkin y John Goodman, que se encargaban de la mayor parte de la comedia. Su interpretación estaba dotada de tanta integridad que el humor parecía innato y nunca le restó credulidad”.
La credibilidad fue la pieza clave de toda la producción. Sin embargo, Affleck subraya que “no pretendíamos hacer un documental. Como siempre ocurre con películas como esta, hubo que comprimir ciertas partes y le dimos un toque dramático porque, después de todo, se trata de un drama, pero afortunadamente pudimos ser fieles al espíritu de lo que ocurrió, porque la verdad de lo que ocurrió fue de extrema urgencia”.
Terrio menciona los minutos del final de la película a modo de ejemplo en el que los cineastas utilizaron hechos ficticios para evocar emociones genuinas. “Cuando hablé con Tony y leí lo que habían relatado los huéspedes sobre su experiencia real, me di cuenta de lo abrumador y eufórico que fue ese momento. Para representar en la película lo que sintieron hizo falta mucho más que palabras. La acción tenía que transmitir tensión para que el alivio fuera tangible y el público también lo percibiera.”
Affleck trabajó con los actores y con el equipo creativo para conseguir que fuera muy verosímil, tanto en tiempo como en espacio. Él y el cinematógrafo Rodrigo Prieto adoptaron un estilo claro para evocar la época de finales de los años 70 y los 80, y establecieron una división visual entre Washington, DC, Hollywood e Irán. Sharon Seymour (diseño de producción) y Jacqueline West (diseño de vestuario) examinaron fotografías y archivos de vídeo para recrear el ambiente de la época ya que se trataba de escenarios indudablemente distintos.
“A la hora de investigar sobre aquellos tres mundos, empecé a planear cómo íbamos a combinarlos para narrar esta extraordinaria historia. Fue entonces cuando comenzó el verdadero trabajo”, afirma Affleck.
Y, según las personas que estuvieron allí en la vida real, el trabajo valió la pena. Según Ken Taylor, “la película consigue captar el ambiente y la tensión de Teherán y los esfuerzos que se hicieron por vía diplomática, a menudo en circunstancias extraordinariamente difíciles. Tampoco creo que la película podría haber representado mejor la época, Tuvo lugar hace unos treinta y tantos años, pero perfectamente podría haber ocurrido en nuestros días”.
Título: Argo
Título original: Argo
Dirección: Ben Affleck
País: Estados Unidos
Año: 2012
Duración: 120 min.
Género: Drama, Thriller
Calificación: No recomendada para menores de 7 años
Reparto: Bryan Cranston, Ben Affleck, Taylor Schilling, John Goodman, Philip Baker Hall, Tate Donovan, Chris Messina, Kyle Chandler, Clea DuVall, Adrienne Barbeau, Alan Arkin, Zeljko Ivanek, Titus Welliver, Victor Garber, Bob Gunton, Rory Cochrane, Scoot McNairy, Michael Cassidy, Michael Parks, Ashley Wood, Kerry Bishé, Richard Kind, Tom Lenk, Keith Szarabajka, Barry Livingston, Tehmina Sunny, Omid Abtahi, Matt Doherty, Korrina Rico, Jamie McShane, Richard Dillane, Mihaela Lacramioara, J.R. Cacia, Scott Elrod, Christopher Stanley, Cas Anvar, Nelson Franklin, Eli Jane, Larry Sullivan, Christopher Denham, Eric Scott Cooper, Clark Gilmer, Randy Oglesby, Bill Blair, Scott Anthony Leet, David Sullivan, Bill Tangradi, Ray Porter, Matt Nolan, Bahram Khosraviani, Michael Chieffo, Sheila Vand, John Boyd, Lindsey Ginter, Brandon Slagle, Nancy Stelmaszczyk, David Bittick, Yan Feldman, Rafi Pitts, Mark Rhino Smith, Alex Schemmer, Annie Little, Kelly Curran, Roman Mitichyan, Fahim Fazli, James Shanklin, Elena Kolpachikova, Ryan Ahern, Hans Tester, Yuriy Sardarov, Jean Carol, Bobby Naderi, Rob Brownstein, Allegra Carpenter, Yasmeen Yamak, Teemaree, Page Leong, Sunny Vachher, Jerald Garner, Danilo Di Julio, David Diaan, Veronika Kurshinskaya, Farshad Farahat, Priyom Haider, Sahar Bibiyan, Bill Kalmenson, Vincent Rivera, Ali Saam, Jennifer Christopher, Amir Malaklou, Fouad HAJJI, Brandon Tabassi, Maz Siam, Mohamed Ibrahim Elkest, Sepideh Haftgoli, Sally Spaide, Jasmin Jandreau, Victor McCay, Aidan Sussman, Shaun Daley, Michael Kunselman, Ania Spiering, Diamond Nicole Landeen, Don Whatley, Ruty Rutenberg, Stephen Szibler, Collin McShane, Ken Edling, Amaru Cloud, Desary Vailencour, Fanshen Cox, Tyson Power, Alison Fiori, Dorianne Pahlavan, Roberto Garcia, Jon Woodward Kirby, Fred Toma, Gabriel Aslan, Matthew Landon, Kaveh Taherian, Armin Nasseri, Matt McVay, Kristi Faye, Daniel Hayek, Michael Laren, Dariush Hajirnia, Rob Tepper, Sam Sheikholeslami, Ron Vitalia, Michael Blumenstock, Michael Woolston, Lucas N. Hall, Ray Haratian, Michael Lovern, Ramon Calzada, Michelangelo Kowalski, Momo Casablanca, Kevin Hawley, Xavier Wolf, Bob Anders, Derek Mobraaten, Stephen J. Lattanzi, Rocky Kanaka, Hajinia Dariush, Gerry Rand
Guión: Chris Terrio
Web: www.argothemovie.warnerbros.com
Distribuidora:Warner Bros. Pictures
Productora: Warner Bros. Pictures, Smoke House, GK Films
Agradecimientos: Rafi Pitts
Artículo 'Huída de Teherán': Joshuah Bearman
Casting: Arlene Kiyabu, Eric Shackelford, Jacque Lawson, Kristan Berona Lora Kennedy Pamela Pearl, Safak Binay, Sande Alessi
Departamento artístico: Alex Hill, Andrea Rennard, Andres Cubillan, Andrew Campbell, Ayberk Dorukhan Erdogdu, Barbara Mesney, Brett McKenzie, Bryan McBrien, Chela Fiorini, Cynthia C. Rebman, Daniel R. Jennings, Deniz Göktürk, Doug Crawford, Doug Devine, Eric Hunsaker, Eva Firshein, Francesco Ferrara, Gary Warshaw, Giovanni Ferrara, Gordon McVay, Jeffrey McMahon, John H. Samson, Justin Freibrun, Louise Del Araujo, Mark Kwiatkowski, Max Daly, Mehdi Sabouni, Melike Kurt, Michael A. Watt, Michael Keith Aleshire, Nail Aydin, Nazli Celebi, Nicole Balzarini, Richard Alonso, Richard Lepore, Rick Newsome, Selin Gungor, Sophia Male, Thierry Labbe, Tina Tottis, Tommy 'Tom' Tomlinson, Tunc Erguden
Departamento de transportes: Chris Basso, Cody Lies, Joel Marrow, John F. Teeple, Yvette Peterson
Departamento editorial: Afnahn Khan, Brett Reed, Joe Galdo, Maria Paula Ayala, Tom Reiser, Yvan Lucas
Departamento musical: Conrad Pope, Dan Marocco, David Metzner, Dennis S. Sands, Jay Duerr, Lewis Morison, Linda Cohen, Peter Rotter, Richard Ford, Victor Pesavento
Dirección: Ben Affleck
Dirección artística: Deniz Göktürk, Peter Borck
Diseño de producción: Sharon Seymour
Efectos especiales: Barry McQueary, R. Bruce Steinheimer
Efectos visuales: Aaron Vest, Alejandro De La Garza, Alex Gitler, Alexander Lee, Andy Mower, Bill Gilman, Brett Angelillis, Brett Reyenger, Brian Delmonico, Brian Nugent, Bryan Godwin, Chad E. Collier, Chi Pham, Cory Lee, Daniel Erickson, David B. Wolgemuth II, David Lingenfelser, David Van Dyke, Don Lee, Donald Strubler Jr., Doug Spilatro, Dustin Colson, Ethan Ayer, Frida Sahono, Henry van der Beek, Ivy Depies, Jamie Bowers, Janice Barlow Collier, Jason Bond, Jeremy Burns, John Riddle, Jon Chesson, Jonathan Taranto, Kim Lee, Korey J. Cauchon, Krista Benson, Lauren Guerard, Lubo Hristov, Marc-Andre Samson, Mark Van Ee, Matt Dessero, Matt Wilson, Michael Cashore, Michael S. Harbour, Michael Sean Foley, Michele C. Vallillo, Michelle Cornwall, Mike Woodhead, Nabil Schiantarelli, Neviana Hristov, Nha Hoan Le, Patrick Clancey, Peter Bowmar, Philippe Majdalani, Rachel Faith Hanson, Ross Newton, Ryan Andersen, Sandro Blattner, Shane Paugh, Shawn Monaghan, Thomas J. Smith
Fotografía: Rodrigo Prieto
Guión: Chris Terrio
Maquillaje: Amanda Carroll, Aurora Bergere, Belinda Bryant, Cheryl Ann Nick, Cynthia Hernandez, Deborah Patino, Don Rutherford, George Black, Gigi Williams, Jamie Kelman, Joe Matke, Judy Staats, Kate Biscoe, Kelvin R. Trahan, Robert Wilson
Montaje: William Goldenberg
Música: Alexandre Desplat
Producción ejecutiva: Chay Carter, Chris Brigham, David Klawans, Graham King, Nina Wolarsky, Tim Headington
Productor en línea: Turquía : Alex Sutherland
Sonido: Blake Collins, Edward Tise, Eric Bautista, Erik Aadahl, Greg Cosh, Gregg Rudloff, James Ashwill, Joel Erickson, John Guentner, John T. Reitz, Jonathan Fuh, José Antonio García, Michael Miller, P.K. Hooker, Unsun Song
Vestuario: Alison Gail Bixby, Brad Holtzman, Christi Work, Hilal Cimen, Hilal Sezer, J.R. Hawbaker Jacqueline West Jeeda Barford, Juan Lopez, Katie Howard, Keith M. Wegner, Madison Steigerwald, Maria Bradley, Melissa Binder, Naomi Gattman, Pamela Wise, Safa Demirkan, Sanford Slepak, Sean Haley, Tom Macdonald

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